martes, 15 de septiembre de 2015

LOS TOROS EN PUENTE DE GÉNAVE

En cualquier acto festivo de los pueblos que se enmarcan en nuestra comarca de la Sierra de Segura, es inevitable, y supone una verdadera característica, encontrarnos con actos taurinos. Ahora más centrados en encierros y suelta de vaquillas, pero, hasta hace no mucho tiempo, la lidia de reses bravas por reconocidos novilleros, matadores o rejoneadores era parte imprescindible de toda programación festiva. En este aspecto Puente de Génave han mantenido a lo largo del tiempo esta tradición, alcanzando sus festejos taurinos reconocido renombre en nuestro ámbito comarcal, según refleja RAMÓN GALLEGO MARTÍNEZ en este artículo en el que hace un repaso histórico de la tradición taurina de nuestro pueblo.

UN SIGLO DE TOROS Y TOREROS EN PUENTE DE GÉNAVE.

          La fiesta de los toros ha estado tradicionalmente muy arraigada en Puente de Génave, mucho más de lo que pudiera parecer a simple vista.
Suelta de vaquillas en el Cortijo de las Ánimas

          Aunque los comienzos de S, XX son oscuros, ya en los años 20 comienzan a lidiarse novillos y toros en la Plaza de la Iglesia. El encierro de las reses se hacía desde el Camino Real hacia la calle del Arroyo para desembocar en la plaza, cuyos chiqueros se ubicaban entre la Iglesia y la actual casa de Marcos Galdón.
Suelta de vaquillas en el Barrio del Carmen

          El primer torero del que tenemos noticias se llamaba "Perejito" y venía casi todos los años con su cuadrilla a matar cuatro novillos utreros (dos cada día) que generalmente eran de la ganadería de D, Sabino Flores de Peñascosa (Albacete) cuyo mayoral, Jumas, era ya una figura conocida en el pueblo. El precio de cada novillo era de unas ochocientas pesetas aproximadamente. En cierta ocasión, "Perejito" fue incapaz de matar un novillo llamado "Cortijero" en la Plaza de la Iglesia, tares que debió asumir un sargento de la Guardia Civil apellidado Hortelano.
Plaza de la Iglesia, durante muchos años escenario taurino
          Gran resonancia tuvo la corrida de toros celebrada en los ejidos del Cortijo de La Vicaría en 1928, organizada por los trabajadores del ferrocarril en incipiente construcción en ese momento. Se lidiaron toros (no novillos como era lo habitual) de la ganadería de Los Traperos, de Siles, utilizándose cinco o seis caballos para picarlos, puesto que en aquella época el reglamento taurino no contemplaba el uso del peto protector. El sobresaliente se llamaba Antonio Sánchez y para poder verlos hubo que pagar entre una y cinco pesetas por localidad, según se tratase de niños o adultos. El ambiente debió ser extraordinario por cuanto en el ferrocarril trabajaban entonces varios cientos de personas y la fiesta de los toros arrastraba a gentes de todos los cortijos y lugares habitados, incluso de Los Pesebres, como tenemos noticias.

          Otro año se realizaron los festejos en la fábrica de harinas Unión Hermanos, celebrándose un día la novillada y al siguiente la charlotada, ésta con personal autóctono como Doroteo y "Tarantela" con su borrico, entre otros; al decir de mucha gente no lo hacía del todo mal. En esta ocasión logró escaparse un toro de los chiqueros y fueron aficionados de Beas de Segura quienes lo capturaron en La Vicaría, aunque no sirvió de gran cosa puesto que el animal murió poco después en los mismos chiqueros. El ganado se solía comprar en la Tiná del Pizorro y en los Cortijos Nuevos, allí se hacían los tratos. Un famoso tratante que intervenía en casi todas las compras ha sido D. Antonio Sánchez Villalba, "El Señorito", que aún a sus noventa y tantos años tuvo memoria y gracia para contárnoslo con pelos y señales.
          Durante los años treinta y buena parte de los cuarenta, las corridas pasaron a celebrarse en la Cooperativa de la Plaza de la Iglesia por su mayor seguridad y relativa sencillez. Los encierros siguieron haciéndose por la calle del Arroyo y los chiqueros se dispusieron en los jamileros de dicha fábrica. La gente veía el espectáculo desde barreras de palos o desde los trojes. En esta época fueron famosos toreros lo que lidiaron en nuestro pueblo, como "El Guiño" que partía las banderillas por la mitad y que en cierta ocasión se negó a lidiar por considerar que el ganado era demasiado grande. Posteriormente uno de estos toros rechazados mataría al torero en la Plaza de Toros de Cieza (Murcia) lo que parecía una triste ironía dels destino. "El Niño de Alhambra" de Ciudad Real y "El Atarfeño" quien fue traído por D. Felipe Idañez desde Granada, también lidiaron muchas reses en nuestra localidad. Juan "Potaje" y su hermano Pepe torearon varios novillos de Manuel Frías (ganadería de Los Pesebres) siendo recordados por muchos aficionados ya que también torearon en Peñolite
Cándido Samblas y el sacerdote D. Antonio Sánchez
presidiendo un festejo taurino a finales de los años 50.
          Al terminar la Guerra Civil se lidiaron cuatro novillos de Gerrardo Morcillo, de Santiago de la Espada, por parte del sobresaliente "Peñita de Jaén". En toda esta época era normal que un novillero lidiara todas las reses auxiliado solamente por su cuadrilla. Un personaje interesante y que nutría de reses a las fiestas era Miguel García Herrera, conocido como "Miguel Turra", ganadero y cuñado de Eloy Moya para más señas. Durante los años cuarenta y cincuenta hubo una serie de "toreros locales" que hacían las delicias del público y que incluso llegaron a picar novillos. Entre ellos destacaron Vitorio Gutiérrez "Mogollo", Luís Gutiérrez Cuadros "El Payaso", José Ramón Sarria Gutiérrez "El Chef", Ramón "El Preñao"......
          Sobre los años 1945-46 empezaron a celebrarse las novilladas en la plaza de los "Ortegas", mejor preparada para este menester. Durante la primera corrida celebrada allí se lidiaron reses de la ganadería de D. Demetrio Risoto, de Navas de San Juan. A finales de los años cincuenta y principios de los sesenta se consolida definitivamente esta plaza de toros con matadores de toros y novilleros como "El Pipo", José Fuentes, Justo Armenteros, Manuel "Pedrés" de Albacete, "El Roales", etc...
Justo Armenteros "El Libertario"
          A principios de los sesenta aparece un Peña Taurina a la que pertenecían más de cien socios y que organizaban festejos taurinos en colaboración con el Ayuntamiento siendo Melquiades Campos González el que traía los carteles desde Valencia. 
Melquiades y José Galilla, miembros de la Peña de los Trece
          Esta peña reunía "el arte taurino y la gastronomía" puesto que después de los festejos, lo normal es que una o dos vacas fueran degustadas por sus miembros en la Chopera del río. En este momento es cuando se forja la segunda generación de toreros locales como fueron Basilio Ruiz Marín, desde entonces "El Torero", José Cano Ortega, "Cañas Cañitas" o "El Lolo", estos dos últimos tuvieron tal vocación taurina que se fueron una temporada a ganarse la vida como maletillas a la región valenciana. 
El Lolo,Vicente Alarcón y El Roales como cartel en Puente de Génave
          Como anécdota de esta época contaremos que en un cartel en el que aparecía Basilio Ruiz Marín "El ídolo de la localidad", alguien puso debajo: "Honorato ha caído del cartel", en clara referencia al nombre de su padre, lo cual producía en éste, su progenitor, un gran enfado y paralelamente las risas de muchos aficionados. También fueron frecuentes las charlotadas y espectáculos cómicos-taurinos como el del Bombero Torero que era y sigue siendo magnífico.
Melquiades, El Rizao y el Niño del Bazar lidiando en la plaza de los Ortegas


          La última corrida que se celebró en esta plaza de toros de los "Ortegas" fue la organizada en 1983 por Antonio Serrano "El Moreno", lidiando cinco novillos de la ganadería de los Hermanos Bravo de Bienservida (Albacete) para los diestros Juan Antonio Esplá, Gregorio Tebar, "El Inclusero", Manolo Sales, Manolito Carrillo y El Niño de la Palma. Posteriormente, todos los festejos organizados, se realizaron en plazas portátiles, como los de Patricio Sánchez "Chaparrita" o los Hermanos Peralta, hasta llegar a 1998 en los que actuaron alumnos de escuelas taurinas y fue organizado por Pedro Piñero en colaboración con el Ayuntamiento.
Patricio Sánchez "Caparrita" junto a los Hnos. Peralta
          En los últimos años ha surgido una nueva Peña Taurina que organizaba suelta de vaquillas durante las fiestas por las calles de la localidad, para una vez finalizada la suelta, ser sacrificadas y degustadas entre todos sus miembros. Este resurgir de las "capeas" ha querido resucitar aquellos festejos seculares. Esperamos que de aquí surja algún "ídolo local" como los de antaño, para regocijo de los aficionados, aunque visto el panorama no será fácil.
Suelta de vaquillas en la plaza portátil
Suelta de vaquillas para San Isidro detrás del hotel

RAMÓN GALLEGO MARTÍNEZ

4 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Pedro por tus aportaciones siempre tan correctas y valiosas.

      Eliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  3. Como aportación al excelente trabajo de Ramón Gallego añadiré alguna cosa más, citando de memoria..
    1-Juan "Potaje" era el matador de toros Juan Montero, de Albacete, como también lo era su hermano José,este a su vez padre de la escritora Rosa Montero:Ambos actuaron junto a su paisano y más conocido Pedro Martínez "Pedrés".
    2 El sobresaliente Antonio Marquez, además de matador, fue nada menos que marido de la famosa cupletista Concha Piquer, cuya hija Concha Marquez Piquer fue mujer de Curro Romero.
    3-Es ¿Sabino o era ya Samuel Flores?.
    4-Las reses, con los cabestros si los había,en lo que yo recuerdo, solían encerrarse un día antes en unos corrales de los Cortijos Nuevos(Paco García Avilés conserva alguna foto) y de allí eran llevadas a tomar por la Vicaría el Camino Real y la Fuente Vieja donde se iniciaba realmente el encierro.
    5 El cura de la foto se llamaba D. Manuel Sánchez y Sánchez, canónigo de la catedral de Jaén quien venía todos los sanisidros a la Misa Mayor y la romería del Santo Patrón y , el programa lo decía, "ocupaba la Sagrada Cátedra"...
    Conservo unas notas recogidas a mi padre (un gran aficionado a los toros), en mucho coincidentes con lo escrito por Ramón , a quien no me queda más que felicitarle por su trabajo

    ResponderEliminar