Hay ocasiones que aparecen oportunidades en el horizonte de pueblos y territorios, y la que vamos a describir lo es. Nos referimos al Camino de San Juan de la Cruz, un verdadera oportunidad turístico-cultural que aparece como vertebradora de toda la Sierra de Segura. Así lo pone de manifiesto la publicación que reproducimos aparecida en el principal periódico español El País, en su sección El Viajero el 13 de noviembre pasado, y en la que se daba conocimiento de una ruta abierta a aquellos amantes del senderismo y turismo de la naturaleza que recorre las provincias de Jaén, Albacete y Murcia en el maravilloso entorno de la Sierra de Segura. Desde el Blog queremos contribuir a dar difusión de este nuevo atractivo a sumar a los muchos que atesora nuestra Sierra de Segura y que esperemos suponga una nueva forma de vertebración del territorio al tiempo que se convierta en una oportunidad para sus pueblos y sus gentes.
CAMINO SAN JUAN DE LA
CRUZ.
No es una ruta mística, ni tampoco
una peregrinación. Es el camino en sí mismo, un viaje hacia el interior de
España siguiendo la huella de San Juan de la Cruz, el carmelita que en el siglo
XVI iluminó este gran sendero lleno de naturaleza que en otoño se convierte en
un festival de colores por la inmensidad de sus paisajes. Ocho municipios,
cuatro provincias y tres comunidades autónomas vertebran el Camino de San Juan
de la Cruz, el particular Camino de Santiago del sur de España que ahora se ha
puesto en valor turístico para deleite de los muchos andariegos —acepción
propia de Santa Teresa con la que se conoce a estos senderistas— que ya se
atreven a emular al santo y poeta universal.
“Mi
amado las montañas
los valles solitarios nemorosos,
las ínsulas extrañas,
los ríos sonorosos,
el
silbo de los aires amorosos”
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Recorrido del Camino de San Juan de la Cruz |
Esto escribió San Juan de la Cruz en
una de sus estrofas del afamado Cántico Espiritual (1578). Era una de las
muchas semblanzas que el carmelita hizo de una ruta, majestuosa y desconocida a
la vez, que realizó al menos en siete ocasiones sin más compañía que la de su
burra y la de otro fraile. Un camino que es una encrucijada de influencias
levantinas, andaluzas y manchegas, pero con una personalidad, tradición e
historia en común. Historiadores y geógrafos coinciden en reconocer a este
territorio como el epicentro de la comarca natural de la Sierra de Segura. Nada
que ver con la división administrativa del territorio que trazó Javier de
Burgos en 1833 sin tener en cuenta sus vínculos históricos. Así, Beas de
Segura, que pertenecía a la provincia de La Mancha, pasó a Jaén; la Sierra de
Segura del viejo Reino de Murcia se repartió entre Jaén, Albacete y Murcia que
son la esencia del camino sanjuanista; mientras que la incorporación plena de
Caravaca y Moratalla a Murcia no se produjo hasta 1874.
El origen de esa comunidad humana
habría que retrotraerlo a la Oróspeda de los romanos, en las fuentes del Betis
y del Táder, a la montaña de Tudmir en época islámica. La Reconquista supuso la
incorporación de esta zona a Castilla, formando parte del Reino de Murcia pero
bajo la administración de la Orden de Santiago, cuya principal función era la
defensa de la frontera contra el Islam. La Orden de Santiago marcaría, con una
especie de soberanía política, económica y religiosa excepcional, un carácter
propio y diferenciado de otros territorios vecinos hasta el siglo XIX.
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Imágenes de Sta. Teresa de Jesús y S. Juan de la Cruz. Beas de Segura |
Ya en el siglo XVIII, el ministro
Ensenada, para potenciar la marina de guerra y abastecer a los astilleros,
crearía la Provincia Marítima de Segura de la Sierra (1748-1833). Empezaron las
talas masivas, el ajorro o arrastre por tierra y una especie de pastoreo
flotante de maderadas de grandes pinos, los salgareños, apreciados por su
esbelta rectitud, que los gancheros llevaban por los cauces de los ríos Segura
y Guadalquivir para sacarlos al mar, en Calasparra por una cuenca, y Córdoba y
Sevilla por la otra, hasta acabar en Cartagena o Cádiz. La extracción masiva no
se interrumpió al desaparecer la Provincia Marítima y siguió surtiendo de vigas
al entibado de las minas y de travesaños a los ferrocarriles.
Aunque el Camino de San Juan de la
Cruz se diseñó hace cuatro años entre Beas de Segura, en Jaén, y Caravaca de la
Cruz, en la Región de Murcia, ya se tramita una ampliación hasta Villanueva del
Arzobispo, lo que eleva la extensión de la ruta a unos 180 kilómetros. Allí en Beas, en
el monasterio del Calvario, el carmelita pasó sus primeros tiempos en
Andalucía. Entre una loma de olivos de la sierra de Las Villas, con el bello
municipio jiennense de Iznatoraf, a lo lejos, haciendo de vigía, se conservan, a duras
penas, los restos de este monasterio junto a un gran pilar y una hermosa
fuente. En Villanueva, la señalización del camino sanjuanista se inicia en la
puerta de la umbría de la parroquia de San Andrés y se prolonga hasta el
santuario de la Virgen de la Fuensanta, donde el caminante encuentra otra
estatua del místico y, en su torreón, la celda donde estuvo alojado este poeta
del Renacimiento español durante su estancia en el lugar.
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Anagrama del Camino de San Juan de la Cruz |
Son muchos los autores, entre ellos
el filósofo Domingo Henares, quienes sostienen que San Juan de la Cruz no escribió
su obra cumbre, el Cántico Espiritual, entre las inhóspitas paredes de una
cárcel conventual de Toledo, sino en los campos y lugares habitados más
apacibles de Jaén, en especial en el camino entre Villanueva del Arzobispo y
Beas de Segura. Lo que sí está demostrado son sus frecuentes viajes a Caravaca
de la Cruz, donde se había producido una fundación de su orden del Carmelo.
Este es el recorrido por etapas que este camino quiere reproducir.
Etapa 1.- Beas de Segura-Hornos de Segura. (24,4 km)
La primera etapa del camino oficial
la iniciamos en Beas de Segura, donde San Juan de la Cruz permaneció varios
años al abrigo del convento carmelita fundado por Santa Teresa de Jesús en
1575. Dos gigantes de la espiritualidad que son el principal argumento del
espacio expositivo de la localidad “La villa de Beas. El siglo XVI y la mística”.
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Fachada del convento carmelita de Beas de Segura. |
A las puertas de ese convento, junto
a las esculturas de estos dos ilustres personajes, emprendemos el camino
guiados por el club de senderistas El Camino, un grupo de amigos que se
conocieron hace siete años haciendo el Camino de Santiago y que ahora se
esfuerzan por divulgar el itinerario sanjuanista que en estos primeros tramos
se encuentra ya perfectamente señalizado. Una etapa muy exigente por sus
grandes desniveles y fuertes pendientes, como la del camino de La Parrilla, que
alterna pistas forestales y sendas entre pinos y encinas. Más adelante, el trazado
se empina y zigzaguea entre grandes peñascos para alcanzar su mayor altitud en
las Cumbres de Beas, a 1.291 metros.
Las sierras jiennenses de Las Villas
y de Segura emergen entre las impresionantes vistas que ofrece este sendero,
que en un buen tramo coincide con el cordel de la trashumancia del ganado que
cada otoño ve transitar por estas veredas a miles de ovejas y cabras cuando
dejan las zonas más gélidas de Segura en busca de pastos más cálidos en Sierra
Morena. En primavera harán el camino a la inversa. Y también se entrecruza con
esta primera etapa el sendero GR 247 Bosques del Sur, que, con 478 km.
señalizados, es la más larga ruta senderista circular de España, y que gira en
torno al mayor espacio protegido del país: el parque natural Sierras de Segura,
Cazorla y Las Villas.
Esta primera parte concluye tras un
descenso que nos llevará a caminar en paralelo al pantano del Tranco
(recomendable un paseo en su barco solar) y teniendo en el horizonte la
imponente silueta del pueblo de Hornos de Segura, un gran peñasco coronado por
el castillo que conserva el tipismo de villa medieval.
Etapa 2.-Hornos de Segura-Pontones (22,7 km)
Esta etapa se adentra en lo más
profundo de la sierra de Segura, una zona de gran riqueza paisajística entre
pistas, sendas y caminos de herradura en buen estado. En sus primeros pasos
circunda por algunas de las numerosas aldeas que, como La Platera, sobreviven
al paso del tiempo, y por otras cortijadas ya abandonadas, como La Agracea, que
simbolizan la expropiación forzosa que sufrieron más de 2.000 vecinos tras la
declaración del Coto Nacional de Caza en la segunda mitad del pasado siglo.
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Hornos de Segura |
En el ascenso decimos adiós al olivar
y damos la bienvenida a un rico bosque mediterráneo con ejemplares de
cornicabras y madroños, disfrutando del hermoso ecosistema serrano y el azul
del pantano en lo hondo. Tras atravesar las aldeas de Montalvo y Casas de
Carrasco llegamos a Pontones, la localidad que en junio de 1975 se fusionó con
Santiago de la Espada alumbrando el municipio de Santiago-Pontones. A cinco
kilómetros, en la aldea de Fuente Segura, nace el río Segura, que aparece como
un surgente que mana agua bajo una gran roca. Su cauce discurre por las
provincias de Jaén, Albacete, Murcia y Alicante (desemboca en Guardamar del
Segura) y toda su cuenca la riegan afluentes como el Zumeta, el Taibilla, el
arroyo de Letur, el de Benizar o el mismo río Tus.
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Pontones |
Etapa 3.-Pontones-Santiago de la Espada (21 km)
“Pastores, los que
fuerdes
allá por las majadas
al otero:
si por ventura vierdes
aquel que yo más
quiero,
decidle que adolezco,
peno y muero”.
Estos versos del Cántico Espiritual
de San Juan de la Cruz sirven para adentrarnos en este tramo donde el pastoreo
es el protagonista, tramo que transcurre íntegramente por tierras a más de
1.300 metros de altitud. Lo hace a través de una senda paralela al río Segura
con excelentes vistas sobre un valle donde las aguas se encajan entre bosques
de ribera y con la Cueva del Agua (junto a la aldea de Poyotello) como uno de
sus principales reclamos. Es quizá el lugar de mayor concentración de ganado,
que se caracteriza por el uso extensivo y la trashumancia de la oveja segureña,
una raza autóctona propia de los montes y altiplanicies del sureste. Por eso el
paisaje está repleto de testimonios de esta actividad, como las tinás
(cobertizo para el ganado), el tornajo (abrevadero en un tronco acanalado), el
lavadero o el descansadero; así como de cañadas, cordeles y veredas, que han
sido los caminos tradicionales del ganado.
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Santiago de la Espada |
Señalar que la misma localidad de
Santiago de la Espada tuvo un origen pastoril en 1525, con un primer
asentamiento de pastores llamado El Hornillo. Un nombre que le vino dado porque
era alrededor de un hornillo donde los ganaderos cocían el pan durante sus
estancias. En el centro urbano, junto al Ayuntamiento, se encuentra la posada
donde se hospedaba San Juan de la Cruz, que conserva casi intacta la balconada
original de finales del siglo XVI.
Etapa 4.-Santiago de la Espada-Nerpio (32,2 km)
Junto al puente del río Zumeta, por
donde transcurre el camino sanjuanista, el grupo de teatro aficionado Artemix
sorprende con una escenificación de la vida de San Juan de la Cruz y su
encuentro con Santa Teresa de Jesús, con los hábitos prestados por los propios
carmelitas —algunos de ellos intactos desde el siglo XVI—. Es su contribución a
la divulgación de un camino que los lugareños quieren ahora explotar
turísticamente.

En la vega del Zumeta, entre huertas y labranzas, parte el
sendero que nos conduce a Nerpio, en la provincia de Albacete. Poco más allá el
río se encaja entre montañas y aparece el hermoso cañón del Zumeta, cerca del
viejo camino de herradura con muros de contención de piedra seca en vaguadas y
taludes. El pico de esta etapa se alcanza en la sierra de Huebras (1.575 mts),
pero muy cerca de allí se otea un amplio horizonte del valle y lejanas sierras
al sur como las Cabras, la Guillimona, la Sagra o Castril, estas últimas, parte
de la incursión que hace la ruta en la provincia de Granada.
A Castilla-La Mancha se entra en
cuanto se toma el desvío hacia Nerpio, al dejar la carretera A-317. La
bienvenida al viajero se la da el hermoso valle del río Taibilla y llama la
atención la estampa tan singular de la aldea de Las Quinterías, bajo un gran
abrigo rocoso que por momentos emula al cañón del Colorado. A Nerpio llegaremos
tras una parada previa en la pedanía de Pedro Andrés, donde sobresale la
silueta del castillo santiaguista de Taibilla conocido como el guardián de la
frontera, y siguiendo la deliciosa ruta de los nogales centenarios, que
adquieren en otoño todo su esplendor cromático y paisajístico. Pedro Andrés es
también un buen lugar para disfrutar de la gastronomía de esta ruta
sanjuanista. Platos como el potaje carmelitano, las migas de harina, el
ajoharina, el ajo modorro, atascaburras, olla gitana, ajo pringue o la sopa
castellana son los más señeros de la cocina tradicional de esta inmensa
comarca.
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Nerpio |
Etapa 5.-Nerpio-El Sabinar (21,1 km)
El paisaje de Nerpio es grandioso. La
alternancia de grandes sierras y montañas (se llegan a alcanzar los 2.000
metros en la sierra de las Cabras) con valles y barrancos ofrecen una continua
sorpresa al andariego. En este municipio albaceteño, donde confluyen los ríos
Taibilla y Acedas, destaca su puente de piedra realizado en el año 1903; una
joya de ingeniería. Entre Nerpio y la localidad de Moratalla se encuentra una
de las mayores concentraciones de abrigos de arte rupestre, sobresaliendo por
su importancia el de Solana de las Covachas (para visitarlas, hay que reservar;
967 43 81 70). Se trata de un conjunto de pinturas en multitud de cavidades
rocosas —la mayoría de estilo levantino y también esquemático neolítico— que
forman parte del arte rupestre del arco mediterráneo en la península Ibérica
que en 1998 fue declarado por la Unesco patrimonio mundial. La etapa concluye
en la pedanía de El Sabinar, a la que se llega por una llanura entre almendros,
plantas aromáticas y otros ejemplares recios y vetustos de sabina albar, en su
emplazamiento ibérico más meridional.
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El Sabinar |
Etapa 6.- El Sabinar-Caravaca de la Cruz (36 km)
La última (o primera, según se mire)
etapa del camino es la más larga, pero también la más suave. Discurre en buena
parte por el amplio y llano Campo de San Juan, rodeado de altas sierras, con
suaves ondulaciones entre el cereal, la lavanda, apriscos y el sonido de
esquilas de ganado. Cerca queda el curso alto del río Alhárabe que nos guiará
desde el embalse de La Risca hasta la aldea del mismo nombre. El Collado de la
Cruz, de algo más de 1.100 metros de altitud, es la última dificultad que hay
que afrontar antes de divisar Caravaca, sin duda uno de los municipios donde la
huella de san Juan de la Cruz queda más patente. La localidad murciana nos
recibe con la escultura del santo andariego, obra de Rafael Pi Belda (1986).
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Convento de Ntra. Sra. del Carmen. Caravaca de la Cruz |
A
escasos metros se encuentra el monasterio de Nuestra Señora del Carmen de los
Carmelitas Descalzos, fundado por San Juan de la Cruz en 1587, hoy convertido
en hospedería rural. También conviene visitar la Casa de San Juan de la Cruz,
donde se alojaron los frailes en 1586 mientras se adecuaba el que sería el
convento de Nuestra Señora del Carmen; y la antigua iglesia de la Compañía de
Jesús, actualmente un gran espacio cultural que alberga un gran lienzo del
carmelita realizado por el pintor de Puente de Génave, Santiago Ydáñez.
Como resume Pascual Gil Almeda, prior
de los Carmelitas Descalzos en Caravaca y principal artífice de la puesta en
valor turístico de esta ruta: “Este es un camino con una originalidad propia
que no debe perder su identidad y que sirve para descubrir la universalidad de
un personaje como san Juan de la Cruz, uno de los pilares de la mística
occidental”.
Periódico El País.Artículo Sección El Viajero.Ginés Donaire. 13-11-2021
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Caravaca de la Cruz |
Os dejamos, a forma de conclusión, el enlace para que podáis visitar la página web del Camino de San Juan de la Cruz, donde podréis encontrar información detallada y concreta de sus particularidades, así como del recorrido, tramos, perfiles de dificultad, tracks y pequeñas indicaciones sobre los lugares a visitar por las zonas donde pasa este Camino que esperamos suponga un referente dentro de las rutas religiosas y de disfrute del entorno natural en España.
-Mapas de los recorridos de las etapas....
1ª etapa.-Beas de Segura- Hornos de Segura.
2ª etapa.-Hornos de Segura-Pontones.
3ª etapa.-Pontones-Santiago de la Espada.
4ª etapa.-Santiago de la Espada-Nerpio.
5ª.-Nerpio-El Sabinar (Moratalla).
6ª etapa.-El Sabinar (Moratalla)- Caravaca de la Cruz.