lunes, 24 de abril de 2023

UN CAMINO SOLIDARIO CONTRA EL INSOMNIO FAMILIAR FATAL EN JAÉN.

Todos los años, cuando se acerca la época estival, este blog deja de hacer sus periódicas publicaciones. Este año es especial y con la presente publicación abrimos este periodo de tiempo que nos llevará hasta el mes de septiembre. El motivo lo podéis encontrar en mi incorporación al Proyecto de Camino Solidario Sierra de Segura - Santiago de Compostela a favor de la Asociación contra el Insomnio Familiar Fatal de Jaén, cuestión que me impedirá recopilar artículos y escritos que tengan vinculación con Puente de Génave y la Sierra de Segura en general. Os presentamos aquí las particularidades de este Proyecto Solidario, así como su cronología y motivación.

DESTINO SANTIAGO DE COMPOSTELA

Nunca pensé que algún día podía llegar a vincular dos territorios que son importantes en mi vida. Los que me conocéis sabéis mi afición y dedicación al senderismo y dentro del senderismo mi entusiasmo hacia el Camino de Santiago y por consiguiente las tierras gallegas, pero también sabéis mi pasión por mi tierra y todo lo que la Sierra de Segura nos ofrece como son sus paisajes, frondosa vegetación, monumentos, parajes singulares marcados por el agua de sus ríos y riachuelos, sus costumbres, gastronomía y demás particularidades. Y precisamente caminando por las tierras de la Sierra de Segura surgió la idea de unir estos dos territorios, por primera vez, a lo largo de poco más de 1300 km.

Logotipo del Camino Solidario 

A partir de aquí surge todo un proyecto de Camino Solidario a favor de la Asociación contra el Insomnio Familiar Fatal (IFF) de Jaén que está luchando contra esta enfermedad, de las llamadas raras, que es mortal y tiene una altísima incidencia en diversos pueblos de la Sierra de Segura provocando la muerte a numerosas personas cada año. Indudablemente el planteamiento de un Camino Solidario tiene una finalidad de sensibilización social, de visibilidad y apoyo a las familias que lo sufren y también una finalidad recaudatoria a favor de la investigación.

Así, de esta manera tan simple me lo propuso Juanfer Ruíz López, trabajador sanitario en el hospital comarcal de la Sierra de Segura, por lo que era buen conocedor de esta cruel realizad que azota a nuestra Sierra y así, evidentemente, redirigir nuestra empresa de Camino hacia fines solidarios fue prácticamente instantáneo. Rápidamente nos pusimos en contacto con miembros de la Asociación contra el IFF de Jaén y, junto a otros amigos como Atilano Morales Cantos, Jesús Romero Vázquez y Joaquín Castillo Martínez, comenzamos a diseñar un proyecto de Camino Solidario que ahora se va a concretar a lo largo de 40 días, en los que atravesaremos las provincias de Jaén y Córdoba, después toda Extremadura para adentrarnos en tierras castellanas para atravesar las provincias de Salamanca y Zamora, entrando así en Galicia para cruzar Ourense y llegar a La Coruña donde nos espera Santiago de Compostela.    Podemos dividir el trayecto en cuatro fases correspondientes a los cuatro caminos a Santiago que se recorren que serían el Camino de Santiago en Jaén, el Camino Mozárabe, el Camino de la Vía de la Plata y por último el Camino Sanabrés hasta llegar a Santiago de Compostela. 

El Camino de Santiago en Jaén, con un recorrido total de 178 km. y divididos en 6 etapas, que tendría dos fases. La primera sería el recorrido que une el Hospital Comarcal de la sierra de Segura con Jaén y la segunda la que desde la capital nos llevaría hasta Alcaudete, localidad donde se une al Camino Mozárabe que viene desde Almería-Granada o desde Málaga.

1ª etapa.- Hospital Sierra de Segura – Vva. del Arzobispo (32 km.)

2ª etapa.- Villanueva del Arzobispo - Torreperogil (33 km.)

3ª etapa.- Torreperogil - Puente del Obispo(32 km)

4ª etapa.- Puente del Obispo - Jaén (37 km.)

5ª etapa.- Jaén - Martos (21 km.)

6ª etapa.- Martos - Alcaudete (23 km.)

Una vez incorporados al Camino denominado Mozárabe, en la localidad de Alcaudete, iniciaríamos un recorrido, atravesando la provincia de Córdoba, que nos llevaría hasta la ciudad de Mérida para enlazar con el Camino de la Vía de la Plata en un trayecto de 325 km. Este recorrido supondrá un total de 10 etapas con el siguiente recorrido:

7ª etapa.- Alcaudete - Baena (25 km.)

8ª etapa.- Baena – Castro del Río (21 km.)

9ª etapa.- Castro del Río – Córdoba (36 km.)

10ª etapa.- Córdoba – Villaharta (39 km.)

11ª etapa.- Villaharta- Alcaracejos (36 km.)

12ª etapa.- Alcaracejos- Hinojosa del Duque (21 km.)

 13ª etapa.- Hinojosa del Duque-Monterrubio de la Serena (28 km.)

14ª etapa.- Monterrubio de la Serena - Campanario (40 km.)

15ª etapa.- Campanario- Medellín (38 Km)

16ª etapa.- Medellín - Mérida (41 km. Variante de Yelbes)

Desde Mérida, ya incorporados al Camino a Santiago por la Vía de la Plata, recorreremos un trayecto total de 387 km. hasta la localidad de La Granja de Moreruela, tras pasar por ciudades como Cáceres, Salamanca y Zamora; para iniciar, desde allí, por el Camino Sanabrés el recorrido que nos llevará a Santiago. Antes tendremos que superar por esta Vía de la Plata un total de 11 etapas con la siguiente distribución:

17ª etapa.- Mérida – Alcuescar (36 km.)

18ª etapa.- Alcuescar – Cáceres (38 km)

19ª etapa.- Cáceres - Embalse de Alcántara (34 km.)

20ª etapa.- Embalse de Alcántara - Galisteo (40 km.)

21ª etapa.- Galisteo - Ruinas de Cáparra (32 km.)

22ª etapa.- Ruinas de Cáparra - Valverde de Valdelacasa (40 km.)

23ª etapa.- Valverde de Valdelacasa – S. Pedro de Rozados (39 km.)

24ª etapa.- San Pedro de Rozados - Salamanca (25 km.)

25ª etapa.- Salamanca - Cubo del Vino (36 km.)

26ª etapa.- Cubo del Vino - Zamora (32 km.)

27ª etapa.- Zamora - Riego del Camino (35 km.)

Llegados a este punto, sólo nos faltarán 6,5 km. para la localidad de La Granja de Moreruela, lugar donde se produce la bifurcación entre el Camino de la Vía de la Plata que continúa hasta Astorga para enlazar con el Camino Francés a Santiago y el Camino Sanabrés hasta Santiago, que será la opción que elegiremos para completar nuestro recorrido. De esta forma, y a lo largo de 13 etapas, siguiendo el Camino Sanabrés recorreremos los 385 km. que nos faltan para llegar a Santiago de Compostela, con la siguiente distribución:

28º etapa.-Riego del Camino – Granja  Moreruela – Tábara (32 km.)

29ª etapa.- Tábara – Calzadilla de Tera (34 km.)

30ª etapa.- Calzadilla de Tera - Mombuey (26 km.)

31ª etapa.- Mombuey - Puebla de Sanabria (32 km.)

32ª etapa.- Puebla de Sanabria - Lubian (30 km.)

33ª etapa.- Lubian - A Gudiña (25 km.)

34ª etapa.- A Gudiña - Laza (35 km.)

35ª etapa.- Laza - Xunqueira (34 km.)

36ª etapa.- Xunqueira - Ourense (24 km.)

37ª etapa.- Ourense – Cea – Monasterio de Oseira (31 km.)

38ª etapa.- Monasterio de Oseira - A Laxe (31 km.)

39ª etapa.- A Laxe - Outeiro (34 km.)

40ª etapa.- Outeiro - Santiago de Compostela (17 km.)

Serán 40 jornadas de Camino a Santiago desde la Sierra de Segura en Jaén, jornadas que queremos sean algo más que un simple camino de entusiastas peregrinos. Sensibilización, visibilidad y recaudación de fondos para investigación serán también nuestros objetivos en estos 40 días de Camino Solidario.

Logotipo de la Asociación contra el Insomnio Familiar Fatal de Jaén

Es evidente que habría que dar respuesta al por qué vincular esta extraordinaria experiencia con la solidaridad y con IFF que supone una lacra social en nuestra Sierra de Segura y en la provincia de Jaén pues llega a transformar dinámicas de vida tanto de los afectados como la de sus familias. La solidaridad en este caso tiene una finalidad recaudatoria para destinar fondos a la investigación y a facilitar el apoyo a familias que carecen de determinados recursos y que, en el largo proceso de tratamiento médico, deben soportar desplazamientos y estancias en los centros hospitalarios.

El Camino de Santiago es un lugar donde se puede afianzar y crecer en valores personales y en principios de índole humana, y que mejor valor humano que la solidaridad. La vinculación a la que los promotores de esta extraordinaria aventura estamos sometidos a nivel de concienciación social en nuestra Sierra de Segura junto al asociacionismo de IFF de Jaén en su lucha contra esta fatal enfermedad, hizo posible esta unión de esfuerzos para conseguir la implicación de entidades, empresas, comercios y diferentes administraciones de la comarca de la Sierra de Segura y de toda la provincia de Jaén en el desarrollo de su colaboración solidaria.

Componentes del Proyecto de Camino Solidario

La verdad es que resulta un proyecto altamente ilusionante y pensamos que dentro del compromiso solidario deberíamos trabajar para involucrar a la sociedad en general de la Sierra de Segura y la provincia de Jaén, así como a las administraciones de ámbito local y/o provincial. Somos conscientes que lo que podamos conseguir con este proyecto es sólo un grano de arena, pero es particularmente valioso pues es nuestro grano de arena y sabemos con certeza que la IFF de Jaén lo va a unir a otros muchos que, con su trabajo, desde hace mucho tiempo, están sirviendo para avanzar en el objetivo de la investigación.

Deseamos los impulsores de este ilusionante proyecto convertir nuestro sueño, duro sueño, en realidad, poder llegar a Santiago y demostrar que por muy duro que sea el camino, por muy largo que sea, por mucho sacrificio que nos exija y por mucha que sea su exigencia, somos capaces de recorrerlo si unimos esfuerzo, capacidad de lucha y voluntad de conseguir un objetivo; de la misma forma que los enfermos de IFF de Jaén y familiares tienen que recorrer un duro camino hacia la tan deseada curación, donde no les deben fallar sus fuerzas, su voluntad de vivir y su capacidad de luchar contra esta terrible enfermedad.

Necesitamos vuestro apoyo, porque es un problema nuestro, muy nuestro de la comarca de la Sierra de Segura y de la provincia de Jaén por la alta incidencia de casos y de amigos y/o conocidos que la sufren o que, desgraciadamente, nos han dejado. Somos capaces de conseguirlo, todos juntos y unidos, cada uno con su colaboración y participación, porque no podemos fallar a muchos que su sueño es, simplemente, poder vivir.

viernes, 31 de marzo de 2023

IFF, LA ENFERMEDAD DE LA SIERRA DE SEGURA

EL INSOMNIO FAMILIAR FATAL, LA ENFERMEDAD DE LA SIERRA DE SEGURA.

Estoy convencido que, a muchos de vosotros, os pasará lo mismo que me pasó a mí en su día. Escuchar que existe una enfermedad de las llamadas raras, que es mortal en cuestión de 8 – 10 meses y que afecta de forma especial y notable a la Sierra de Segura, es para, como mínimo, sorprenderse y mirar con cierto interés e inquietud las particularidades que pueda presentar.

Lo primero que nos llama la atención es que el Insomnio Familiar Fatal es una enfermedad que lleva hasta la muerte de forma rápida y sin posibilidad de tratamiento ni paliativo ni curativo. También, aunque esto quizás surta un pequeño efecto de alivio, que no es contagioso y que su origen es genético por lo que se trata de una enfermedad hereditaria pasando de padres a hijos los genes que después podrán desarrollar la enfermedad y su fatal desenlace. Estamos hablando de una enfermedad neuronal que afecta a una parte del cerebro, llamada tálamo, que controla el ciclo sueño/vigilia ayudando a las diferentes partes del cerebro a comunicarse entre sí y que se incluye dentro del grupo de enfermedades causadas por la producción anómala de una proteína llamada prion que viene a desequilibrar el complejo sistema de nuestro cerebro hasta llegar a su total degeneración.

Si analizamos con más profundidad sus efectos diremos que para poder dormir de forma adecuada y posibilitar que nuestro cerebro se vaya rehabilitando con nuestro sueño es necesario inhibir el sistema reticular ascendente cuya función es mantener al cerebro en estado de vigilia. Este trabajo lo hace el organismo de forma biológica, pero en personas donde se produce este prion de forma anómala que desencadena esta clase de insomnio el sistema desaparece y es inevitable mantenerse en estado de alerta constantemente con la consiguiente degradación cerebral.

La Organización Mundial de la Salud señala que casi 800 millones de personas en todo el mundo padecen insomnio crónico, al tiempo que diversas investigaciones atribuyen este padecimiento a nuestra carga genética y no sólo a malos hábitos. Se dice que más de 956 genes actúan conjuntamente en el condicionamiento del sueño de las personas. Pero no debemos confundirnos, los especialistas distinguen 4 tipos de insomnio según el momento y las causas por las que la persona lo experimenta:

•Insomnio tardío o despertar precoz.

•Insomnio de conciliación o de inicio que es cuando hay dificultad para lograr dormirse.

•Insomnio de mantenimiento o sueño fragmentado.

•Insomnio familiar fatal.

Sería, por tanto, este último supuesto al que nos estamos refiriendo. Todos pueden considerarse como enfermedad e incluso tienen tratamientos médicos, todos a excepción del insomnio familiar fatal que, como ya hemos dicho, no tiene ni tratamiento ni curación posible desencadenando la muerte en un corto espacio de tiempo. Esta enfermedad evoluciona de forma progresiva hasta que en pocos meses el paciente que lo desarrolla entra en estado de coma.

En general, la mutación es heredada de uno de los padres, que a su vez también tiene el gen de la enfermedad que heredó de sus padres al nacer y por ser una enfermedad autosómica dominante la probabilidad de tener un hijo o hija afectado(a) con este padecimiento es de 50% para cada embarazo, y esto es así precisamente por su componente autosómico dominante originada por una mutación en el codón 178 del gen PRNP situado en el cromosoma humano número 20. No se conoce el por qué esto si pasa de padres a unos hijos mientras que otros hijos de esos mismos padres no lo heredan. Está en manos de los profesionales de la genética seguir por el camino de la investigación y evaluar los riesgos individuales que cada neonato tiene al nacer.

Lo que sí se ha podido determinar es que este tipo de insomnio mortal afecta tanto a mujeres como hombres que experimentan sus síntomas en la edad adulta, siendo más frecuente a partir de los 50 años, aunque eso no exime en desarrollarla a partir de edades en torno a los 30 años. Quienes lo padecen inician su evolución degenerativa con pérdidas de orientación, episodios de visión doble, procesos depresivos, teniendo graves problemas para conciliar el sueño lo que va derivando en un deterioro grave de todas las funciones corporales. Estos pacientes sufren pérdida de peso, presentan dificultad para hablar, desarrollan hiperhidrosis, fiebre, taquicardia entre otras alteraciones del sistema vegetativo. Tienen dificultad para caminar (ataxia), déficit cognitivo, así como de las capacidades intelectuales como la memoria, alteraciones de la visión, movimientos involuntarios o mioclonías, alucinaciones, ansiedad y procesos depresivos.

Hoy en día, todo paciente que comience a desarrollar la enfermedad tiene una esperanza media de vida entre 6 y 12 meses, aunque aquí también inciden factores, hasta ahora desconocidos, que pueden hacer que la evolución de los síntomas sea diversa o incluso que se prolongue durante más meses el desarrollo de la enfermedad, pues se ha llegado en algún caso aislado a sobrepasar los 4 años de verdadero suplicio para el enfermo y sus familiares, no quedando demostrado por el desconocimiento y falta de investigación que el factor edad sea determinante en los efectos y en la aparición de la enfermedad.

Actualmente no se conoce cura para el insomnio familiar fatal ni tratamiento que retarde la progresión de la enfermedad, sin embargo, los especialistas han diseñado tratamientos que permiten aliviar algún síntoma y mantener a la persona lo más cómoda posible. Estoy convencido que precisamente esta consideración de “enfermedad rara” al afectar a un número reducido de pacientes provoca el desinterés en materia de investigación por parte de los grandes laboratorios y compañías farmacéuticas que no ven rentabilidad económica en su investigación como si unas vidas valieran más que otras. Es por ese motivo que nos tenemos que congratular en el trabajo iniciado por el Dr. Joaquín Castilla, que ha iniciado un proceso de investigación a nivel privado en el CIC bioGUNE en el País Vasco, en total coordinación con la Fundación Española de Enfermedades Priónicas, con la que colabora la Asociación Contra el Insomnio Familiar Fatal de Jaén, con sede en nuestra Sierra de Segura, con la finalidad de recaudar fondos que supongan una luz de esperanza para afectados y familias.

Afortunadamente, si es que tener una enfermedad de este tipo se puede considerar una fortuna, estamos hablando de una enfermedad de las llamadas “raras” y los casos que se dan a nivel mundial son ciertamente escasos, estando aproximadamente en torno al centenar de casos anuales. Pero sí nos tiene que llamar la atención un dato y es que poco más de la mitad de ellos se producen en España. Es decir, entre el 50-60% de los casos mundiales se producen en nuestro país, y de esos casos de nuestro territorio, aproximadamente la mitad se producen o tienen su origen en nuestra comarca, la Sierra de Segura.

Para ser más concretos, en la Sierra de Segura tienen su origen en torno a un 25% de casos mundiales. Los otros territorios españoles donde la incidencia se dispara son las provincias de Álava y Navarra. En nuestra comarca segureña destaca por su incidencia localidades como Segura de la Sierra, más concretamente en Cortijos Nuevos, así como Orcera y Hornos de Segura. Pero decir que sólo es de estos lugares sería cometer un grave error, pues debemos considerar que si algo caracterizó en su tiempo a toda la Sierra de Segura fue la emigración, movimiento migratorio que se produjo en los años 60 y 70 del siglo pasado. Gente de nuestra comarca se desplazaron con la ilusión y el afán de una vida mejor a tierras levantinas, catalanas, de Baleares o de Madrid y con ellos, en algún caso, también la carga genética que provoca esta enfermedad, por lo que en estos momentos no es difícil encontrar casos en esos lugares del estado español que tiene su origen genético en nuestra Sierra.

Equipo de investigación del Dr. Joaquín Castilla

Por lo tanto, decir que esta es una enfermedad que es muy nuestra no es ninguna exageración. La Sierra de Segura esconde paisajes maravillosos, lugares verdaderamente increíbles, parajes y entornos únicos, así como monumentos y pueblos con encanto que se encuentran entre los más bonitos de España. Pero la sierra de Segura, por desgracia, también tiene esta enfermedad como algo particular, y al igual que todas sus maravillas nos unen en ese orgullo serrano-segureño también el conocimiento de esta problemática nos debe mover a la solidaridad y comprensión hacia muchas familias que viven con angustia este estigma que les acompaña. 

 

martes, 28 de febrero de 2023

DE PEÑOLITE A REFERENTE DEL FÚTBOL PROVINCIAL

 

BLAS MACHADO, EL MÍTICO CAPITÁN DEL REAL JAÉN.

Por José Ant. Molina Real ( jt )

En ocasiones llega a nuestro conocimiento acontecimientos del pasado o trayectorias personales que no dejan de ser significativas para un pueblo. Este es el caso que nos ocupa, la trayectoria de Blas Machado Monge, nacido en Peñolite un 18 de febrero de 1952, y que vino a convertirse en un serrano-segureño ilustre dentro del ámbito deportivo en nuestra provincia, concretamente el fútbol. En aquel tiempo de penuria nació Blas Machado como segundo hijo de los que después serían seis hermanos. Sus padres, Francisco y Petra, pronto comprendieron que el futuro de sus hijos era demasiado oscuro en aquella pequeña población anexa a Puente de Génave, y no pudieron optar por otra salida que no fuera la emigración en busca de trabajo, primero en Albacete y después en Santa Elena y La Carolina donde su padre encontró trabajo en las obras de la carretera a su paso por Despeñaperros. A base de sacrificio y esfuerzo consiguió darle formación y estudio a sus hijos, completando Blas el bachillerato sin dejar nunca de practicar deporte, destacando por su talento natural en el fútbol. Pronto accedió a las categorías inferiores del Carolinense, donde según ha declarado en ocasiones, se tenían que dedicar en ocasiones diez minutos antes de empezar los encuentros a quitar las piedras que abundaban en el terreno de juego, lo cual no fue impedimento para, incluso con edad juvenil, debutar en el primer equipo en 3ª. División.

Machado en su época de jugador juvenil

Pero su vida cambió radicalmente cuando se trasladó a estudiar Filosofía y Letras en la capital giennense, concretamente al colegio de los Hermanos Maristas, aunque no dejó de jugar en el equipo de La Carolina, siendo la temporada 1968/69 donde surge el cambio definitivo en la carrera de nuestro peñolitero ilustre, ya que fue al final de la misma cuando se jugó, en el campo de La Victoria de la capital, una final de la Copa del Gobernador Civil ante el Torredonjimeno y aunque el resultado no fue favorable, Antonio Romero Maroto “Antoñete”, responsable técnico del Real Jaén, al ver el desparpajo y la juventud de nuestro Blas Machado, le ofertó integrarse en la disciplina del equipo blanco de la capital con el beneplácito del presidente del Real Jaén Juan Bautista Castellano. En el Real Jaén alternó entre las plantillas de los equipos juveniles y aficionados. En la temporada 69/70 se proclamó campeón de Andalucía juvenil, coincidiendo con otros ilustres del club como fueron los hermanos Huertas, Lorite, Zurita, Amezcua o el propio Del Moral, lo que le sirvió para debutar con el primer equipo en la temporada 71/72, con tan sólo 18 años, de la mano de Eusebio Ríos que apostó por él en la medular del equipo formando pareja con Azcárate desplazando así al veterano Moreno de la titularidad, en un encuentro contra el Eldense. De esa forma se completará el triunvirato de personas que fueron decisivas en la vida deportiva de Machado en el Real Jaén y que lograron, que a pesar de tener ofertas de equipos de superior categoría y más potentes económicamente hablando, que Machado comprometiera su vida profesional futbolística con el equipo de la capital, con Antoñete como técnico, Eusebio Ríos como entrenador y Juan Bautista Castellano como presidente, completando una trayectoria de 11 brillantes temporadas solo interrumpidas en la temporada 73-74 debido al cumplimiento del servicio obligatorio militaren Almeria.

Machado en un encuentro en el antiguo Estadio de La Victoria

Se convirtió en asiduo de las alineaciones y puntal blanco protagonizando éxitos como el ascenso a 2ª. División Nacional en la campaña 75-76, conseguido con un empate en Ceuta en la penúltima jornada de liga, compartiendo alineación con figuras como Lacalle, Reina, Laria, Saavedra Marco o Zubitur siendo el técnico sevillano Manuel Ruiz Sosa. La temporada siguiente el equipo afrontó esa nueva categoría con ilusión y trabajo, incorporó a nuevos jugadores dando paso a un grupo que la afición blanca recordará siempre con los Aguinaga, Vila, Sánchez, Monterde, José Luis, Zubitur, Machado, Calabuig, Flores, Ángel y Morera…un equipo que estuvo cerca de conseguir el ascenso a la categoría máxima del futbol español de la mano del añorado Ruiz Sosa, ascenso que se quedó a tan sólo dos puntos en la clasificación que favoreció al Rayo Vallecano, en aquella temporada 76-77. Aquí Blas siguió siendo el referente del equipo como organizador en el centro del campo, aunque cuando las circunstancias lo requerían podía actuar como marcador, de lateral derecho o incluso delantero. Allí se enfrentó a grandes jugadores del fútbol español que son recordados por todos como Cardeñosa y Gordillo del Betis, Valdano en el Alavés o Landaburu en el Valladolid.

Cromo con la imagen de Blas Machado

Sin duda esta temporada entra dentro de los mayores éxitos de Blas Machado, siendo distinguido con diversos trofeos a la regularidad en la temporada 75-76, la deportividad y combatividad en el 78/79, en tres ocasiones ganador del trofeo a la regularidad en el Diario Jaén 74/75; 75/76; y 78/79, mejor deportista jiennense en el año 73 y condecorado con la medalla de bronce de Andalucía al Mérito Deportivo. Esta proyección le significó recibir numerosas ofertas de clubs de superior categoría como Oviedo, Granada, Hércules, Valencia, Sporting de Gijón o el Español de Barcelona, para así poder jugar en primera división, aunque fueron ofertas que declinó por su fidelidad a los colores blancos del Real Jaén. Para la memoria queda que aquel 5 de septiembre de 1976, fuera Machado el autor del primer gol en 2ª. División en un encuentro frente al Real Valladolid en el Estadio de La Victoria que acabó con un contundente 4-2 a favor de los locales.

Blas Machado celebrando un gol en 2a. división nacional

Fueron 11 las temporadas en las que Blas Machado brilló con la camiseta blanca con un total de 323 partidos, siendo 292 de liga y 22 de copa; también disputó 9 encuentros de copa Andalucía, con un total de 18 goles en toda su carrera como profesional. Fueron todas ellas campañas de éxito donde Machado no perdió su titularidad, ostentando la capitanía de un equipo en el que brillaba con luz propia. Su personal estilo, su visión de juego, su entrega y arrojo, su elegancia o su forma de moverse en el campo, y todo ello siempre con el juego limpio que le caracterizó, convirtiéndose en claro emblema de la entidad blanca, permaneciendo en la memoria de la afición giennense.

Machado ejerciendo como capitán frente al C.E. Sabadell

Todo este éxito deportivo no le apartó de su sencillez personal y de sus recuerdos de niñez, visitando a amigos y familiares de Peñolite y del Puente de Génave durante todo este tiempo. Con tan solo 29 años, y al finalizar la temporada 81/82, teniendo claro que ya no podía aportar lo mejor de sí mismo al equipo, decidió su retirada dando claras muestras de amor a su club. Además, vivir del fútbol en categorías inferiores se hacía muy duro en un fútbol muy alejado de los representantes o cifras astronómicas que hoy en día se barajan. Surge la oferta de una entidad financiera, en concreto Caja Jaén, y aunque se le ofreció integrarse como entrenador titulado en las categorías inferiores del club, cargo que ostentó durante apenas unos meses, el hecho de no ver claro su futuro ligado al fútbol, inclinó la balanza, y abandonar su trayectoria deportiva.

Blas Machado ya jubilado de su actividad profesional

Se convirtió en el Gran Capitán, así durante cinco temporadas, capitán que fue de esa clase de jugador y persona que todo el mundo aprecia y quiere. Querido por afición, entrenadores y compañeros.  Este legendario jugador jiennense fue con sus herramientas de disciplina y trabajo, el futbolista que todo entrenador quiere en el campo y vestuario. Todo ello lo convierte en jugador emblemático del Real Jaén, capaz de darlo todo por esta entidad y por este escudo. Todo un ejemplo a seguir e historia viva del club blanco, y es que Blas Machado es, a la vez, historia y leyenda gloriosa del fútbol jiennense, condición que lo acompaña como un dorsal eterno, el 10 que siempre lucen los grandes jugadores.

miércoles, 15 de febrero de 2023

APUNTES SOBRE LA PROVINCIA MARÍTIMA DE SEGURA

 

La Provincia Marítima de Segura de la Sierra.

Sergio Rodríguez Tauste

 

Durante la invasión napoleónica, un archivero del Ministerio de Marina llamado Juan Sans Barutell, recibió del ministro de Marina, D. José de Mazarredo, el encargo de realizar un informe en el que se estableciese el potencial maderero de la Sierra de Segura con vistas a la reorganización de los departamentos de Marina por parte del gobierno napoleónico. En el texto podemos ver la siguiente cita:

Provincia marítima de Segura. Delimitación

“...Es la provincia de Segura de la Sierra una de las más útiles que tiene el reino en la compresión de sus departamentos de Marina, así por la abundancia de sus maderas, especialmente de pino blanco o salgareño, de calidad muy superior al de Flandes, como por la proporción que tiene para el establecimiento de fábricas de betunes y siembras de cáñamos...”.

Sin embargo, el comienzo de este proceso tiene lugar durante el primer tercio del siglo XVIII cuando se inician los trabajos para la nueva fábrica de tabacos de Sevilla. Ante la necesidad de madera para la construcción del edificio, el Superintendente del Tabaco, Sebastián Caballero, oyó por parte de los más ancianos como antiguamente se habían conducido por el Guadalquivir maderas procedentes de la Sierra de Segura. Recuperar esta actividad supondría un importante ahorro económico pues la madera necesaria para la construcción era importada desde Flandes.

Real Fábrica de Tabacos de Sevilla

La primera pinada, compuesta por 8.000 troncos, llegó a Sevilla en 1734, por lo que hubo suficiente madera para la obra y para vender la sobrante para otras construcciones. La administración de este nuevo recurso quedó supeditada al Superintendente de la Fábrica de Tabacos de Sevilla a través de un Real Decreto de 1735 con el que se establecía el Real Negociado de Maderas con una Subdelegación en Segura de la Sierra, siendo el primer subdelegado Gregorio de la Cruz y Tirado. El Real Negociado de Maderas mantuvo su actividad después de la construcción de la Fábrica de Tabacos surtiendo de maderas a gran número de obras como, por ejemplo, las obras de reparación que se realizaron a la catedral de Córdoba, la iglesia de San Andrés de Baeza o la colegiata de esta misma ciudad. Incluso se entregaron a Pablo de Olavide 300 troncos para la construcción de las Nuevas Poblaciones.

Pese a la importancia de la madera para la construcción, vino a aparecer una nueva utilidad de la mano del maestro de obras Vicente Acero, quien pensó en las maderas de Segura para la construcción naval. Para ello, en 1738, se realizó una visita a la Sierra de Segura con el objetivo de analizar su potencial maderero, dando el visto bueno para su explotación por parte del Arsenal de La Carraca (Cádiz) a través del Real Negociado de Maderas para lo cual fue llamado a la Corte Leonardo Ventura de León, gobernador de Segura. En vista de lo sucedido, desde el Arsenal de Cartagena también se realizó una visita en el año 1741.

Vías fluviales de salida de la madera segureña

Estos primeros años del Negociado destacaron por una mala gestión de los montes, lo que motivó que, desde la Corte, Fernando VI, tomara cartas en el asunto y se aprobaran las Ordenanzas de Montes de 1748 que tenían como principal novedad la creación de las provincias marítimas y el establecimiento de la jurisdicción de Marina. Esta nueva jurisdicción se vino a sumar al caos jurisdiccional existente en el que se mezclaban la jurisdicción de órdenes militares, la eclesiástica a través de las Diócesis de Cartagena y Toledo y la justicia local, tanto en primera como en segunda instancia. La supremacía de la jurisdicción de Marina sobre las demás en los asuntos relacionados con el bosque constituyó un largo foco de problemas y de conflictos entre los municipios y la administración de la Provincia Marítima de Segura ya que suponía una profunda transformación respecto a las formas de vida emanadas de la aplicación de las Ordenanzas del Común de 1580.

La Provincia Marítima de Segura incluía 51 localidades, agrupadas en 4 subdelegaciones comprendidas en los departamentos de Cádiz (vertiente Guadalquivir / Guadalimar) y Cartagena (vertiente del Segura). Oficialmente fue constituida el 1 de septiembre de 1751 y para su control se nombraron seis guardas celadores. Se estableció el Ministerio de la Provincia en Segura de la Sierra y las subdelegaciones en Alcaraz, Cazorla, Villanueva del Arzobispo y Santisteban del Puerto.

Jurisdicciones de la Prov. marítima de Segura de la Sierra

Desde 1764 se estableció que cada año cortara sólo uno de los departamentos para evitar problemas en las conducciones de la madera. El trabajo del Negociado y del Departamento de Marina seguía unas pautas similares y estaba diseñado para todo el año. Las peticiones de madera se solían hacer en otoño y el delineador se encargaba de marcar los árboles que eran aptos para la corta. Entre los meses de enero y marzo los hacheros cortaban los árboles, dejándolos al aire libre para facilitar la salida de la savia siempre que el clima lo permitiera. Para evitar la putrefacción por el contacto con el suelo, se ponían sobre otros palos menores llamados polines. Una vez lista la madera era ajorrada o transportada con carretas de bueyes hasta los aguaderos entre los meses de julio y octubre. Junto al río esperaba la madera hasta el mes de noviembre o diciembre para dar comienzo a la navegación de la pinada aprovechando el caudal máximo del río. Esta era realizada por un grupo de gancheros que oscilaba entre los 150 y los 300 hombres. La pinada podía tardar entre 7 y 10 meses en llegar a su destino por lo que esta actividad dio lugar a una peculiar forma de vida para estos grupos de personas que pasaban la mayor parte del año fuera de casa. Tras llegar la madera a los arsenales, esta era trabajada por los carpinteros para darle su forma definitiva y usarla en la construcción de los nuevos buques. De esta manera todos los barcos que salieron de los arsenales de la Marina en la segunda mitad del siglo XVIII contaron con muchas partes de su estructura hechas con madera segureña.

Pinada transportada por los gancheros.

La actividad forestal supuso la reactivación económica de la zona y beneficios para muchas familias dedicadas al carreteo de madera o a la maderada. Sin embargo, la Guerra de la Independencia (1808-1814) paralizó la actividad del Negociado y supuso la ruina para muchas familias que no pudieron hacer frente a las deudas, lo que, unido a los incendios de los pueblos, por parte de los invasores, dejó a la comarca en una situación crítica. Las Cortes de Cádiz establecieron la supresión de las jurisdicciones especiales por lo que la jurisdicción de Marina cesa temporalmente en la Sierra de Segura. Sin embargo, tras la vuelta de Fernando VII se produjo el restablecimiento del Negociado de Maderas de Segura por cuenta del ramo de la Hacienda dotado de un subdirector general residente en Orcera. Este organismo subsistió a duras penas hasta el establecimiento de las Ordenanzas de Montes en 1833 aunque su final definitivo no se produjo hasta 1836.

martes, 31 de enero de 2023

CON SABOR A TRADICIÓN. LAVAR LA ROPA

 CUANDO LAVAR LA ROPA NO ERA SOLO LAVAR LA ROPA.

Por José Antonio Molina Real ( jt)

Hubo un tiempo en el que las cosas cotidianas no resultaban tan fáciles como en la actualidad. Eran tiempos en los que el trabajo diario se convertía en algo arduo y complicado. Cuestiones tan simples hoy en día como es abrir un grifo para tener agua, darle al interruptor para obtener luz, encender el fuego en la cocina o lavar la ropa se convertían en verdaderas “aventuras” donde el ingenio y la habilidad de las mujeres eran lo que predominaba. Y digo mujeres porque había tareas exclusivas, en aquella sociedad, que sólo las mujeres realizaban.

Mujeres lavando a orillas del río.

El agua tenía que ser recogida en cántaros que después se guardaban en las cantareras de cada casa y que debían de llenarse a diario en las fuentes próximas a los municipios, en el caso de Puente de Génave era la Fuente Vieja el lugar donde muchas mujeres realizaban diversos desplazamientos a llenar cántaros y botijos, que cargaban, una vez llenos, apoyados en sus caderas a lo largo de la calle del Arroyo; así fue hasta que se instalaron las fuentes públicas en la plaza de la Iglesia y otra frente al cuartel en la carretera, allá por el año 1938, con agua traída desde la fuente de los Prados de San Blas. Por otro lado, los candiles. en aquellos hogares más humildes, o las velas si eran familias más adineradas, eran encendidos cuando la noche empezaba a imponer su oscuridad frente al sol de atardecer. También los fogones eran lugar donde la responsabilidad de la mujer se presuponía por su propia condición femenina, no sólo encendiendo la lumbre en la chimenea, sino también arrimando pucheros y calderos para, con verdadero sabor tradicional, preparar suculentos guisos y preparados procedentes de la matanza.

Antigua Fuente Vieja en Puente de Génave.

Pero, en esta ocasión, nos centraremos en la labor periódica de lavar y acondicionar la ropa, tarea que se realizaba a mano y normalmente en lugares habilitados a tal efecto, bien a orillas de un riachuelo, arroyo o río. Está claro que en nuestro municipio será el río Guadalimar el principal protagonista, concretamente en su paraje de Las Moreas, lugar preferido por tener un fácil acceso y poca profundidad, aunque cualquier lugar del río a su paso por el pueblo era aprovechable llegándose incluso hasta la chopera que existe una vez pasado el Puente Nuevo. Allí se desplazaban las mujeres cargadas con sus canastas de mimbre, su jabón de sosa de elaboración casera y sus losas de madera acanalada que permitían frotar la ropa con más eficacia y que hábilmente confeccionaban los artesanos carpinteros como Miguel Trillo, Juan Vicente Linares, Celestino Martínez o los hermanos Morcillo de la calle del Arroyo, que resultaban más útiles que las piedras planas y lisas que algunas, que no se podían permitir el gasto, colocaban en la misma orilla del río.

Losa artesanal de madera.

La tarea no era nada simple. En el lugar se solían concentrar amigas y vecinas, que previamente habían concertado el momento adecuado que en verano solía ser de buena mañana para evitar el rigor del calor estival y en invierno para aprovechando el solecito de las primeras horas de la tarde, y así no sólo lavar la ropa sino también poder compartir animadas conversaciones. Allí tenían que acudir con la pesada carga, para después arrodillarse sobre unas piedras que permitieran el acceso al agua y, en esa incómoda postura, y sobre la losa de madera, restregar una y otra vez la ropa y el jabón hasta que finalmente, aprovechando la corriente de agua del propio río, proceder al aclarado de las diversas prendas que después se tendían al sol sobre cualquier mata de juncos o algún frondoso matorral, para así volver a las cestas de mimbre lo más secas posible, cuestión que aligeraba peso, y ser nuevamente transportadas hasta los respectivos hogares. Ni siquiera para esa labor de llevar esa pesada carga era bien vista la presencia masculina, incluso estaba mal vista socialmente.

Lavando en el río.

Pero hay una connotación paralela a esa actividad de lavar públicamente y de forma agrupada la ropa de casa por parte de aquellas mujeres de Puente de Génave, mujeres humildes en su mayoría ya que esa tarea en las pocas familias pudientes del municipio era realizada por la servidumbre, y no es otra que la de la socialización. Una socialización exclusivamente femenina en una sociedad donde el hombre gozaba de prácticamente todos los privilegios. Dicho de otra forma, esos lugares donde se lavaba la ropa se convirtieron en un pequeño rincón donde una mujer podía conversar con libertad, donde podía ser ella misma y hablar sin miedo a tener su propia opinión. Era un lugar donde además de limpiar una camisa o una sábana, muchas aprovechaban para lavar su conciencia y sus penas libres de la coacción pública masculina, bien sea del padre o del marido. Además, era casi que el único punto de encuentro que una mujer podía encontrar para conversar con otras mujeres por lo que más que un espacio para lavar la ropa era un lugar para socializar, eso sí, sin descuidar la tarea materna de cuidado de los hijos menores que acompañaban a sus madres y aprovechaban el espacio y el tiempo para divertirse junto al agua bajo la supervisión materna.

Era el lugar donde no solo se sacaban los trapos sucios, literalmente hablando, para adecentarlos, sino que se sacaban todos los “trapos sucios” y cotilleos sociales que ocurrían en la localidad; incluso cuando las conversaciones se volvían un poco picantes por su contenido siempre había la que advertía a las demás que tuvieran cuidado porque “había ropa tendida”, en clara referencia a la población infantil que las acompañaba. Era lugar de secretos que después de contarlos se convertían el “secretos a voces” porque se difundían rápidamente por todo el pueblo.

Lavadero público nuevo en Puente de Génave. Construido en 1952

En Puente de Génave, como en cualquier otro municipio, esa tarea se convirtió en preocupación de las autoridades que intentaron ubicar en un lugar, más o menos céntrico, una construcción adecuada y protegida a dicha actividad. Y apareció el lavadero público como lugar confortable y protegido por una techumbre que diera sombra y protegiera de la lluvia al que se consiguió llevar el agua sobrante de las dos fuentes públicas, reseñadas con anterioridad, a través de una canalización, la cual se embalsaba en diferentes piletas que servían para diferentes usos de lavado o aclarado, piletas que eran rodeadas de losas de piedra acanaladas con ranuras horizontales que servían para frotar la ropa y con la suficiente altura e inclinación para evitar que las mujeres se arrodillaran y tuvieran que doblar en exceso su ya dolorida y maltrecha espalda. Nos encontramos en una época donde la Guerra Civil está presente en la vida de los puenteños cuestión que no impidió que las autoridades regularan, con una normativa y ordenanzas, el uso del lavadero público.

Trabajo y tertulia en el lavadero público

Pero que existiera un lugar determinado para realizar las tareas que anteriormente se realizaban junto a las orillas del río no significa que se perdiera la esencia de seguir siendo espacio y punto de encuentro femenino, un lugar de flujo y transmisión de información sobre aspectos diversos de la contidianidad de Puente de Génave. Era un espacio donde la mujer contaba con menor presión social y familiar y, por tanto, muy propicio para dar rienda suelta a sus particulares criterios lejos del control masculino, donde el respeto entre las usuarias llegaba al punto de mantener siempre el orden interno en la utilización de las diversas piletas de agua, incluso había confraternidad y la ayuda mutua era una actitud muy asidua, compartiendo el jabón casero elaborado a base de sosa cáustica o la lejía de ceniza que blanqueaba, en cierta forma, la ropa, especialmente las sábanas, y que era un compuesto que se obtenía de echar ceniza en un cubo de agua (una parte de ceniza y cinco partes de agua), para posteriormente calentar la mezcla y esperar a que se enfriara para después que la ceniza se posara en el fondo del cubo, obtener una disolución de óxido de potasio de color amarillento que se colaba para poder utilizarla. El objetivo de todas era evitar los llamados “asores” o manchurrones amarillentos propiciados por la mala aplicación del jabón en la pieza. Llegaba a tal punto el orden no escrito que, las posibles enemistades entre vecinas, llevaba a evitar coincidencias presenciales para evitar roces personales.

Fabricando jabón de sosa casero

Hoy, la función de estos lugares o lavaderos públicos parece relegada a cumplir una función histórica que ayuda a explicar la evolución y la historia de cada pueblo. La llegada de la lavadora y su generalización en el uso de muchos hogares, a partir de mediados de los años 70 del siglo pasado, fue poniendo fin a este arduo y duro trabajo que realizaban las mujeres, pero también propició la desaparición de ese particular espacio de libertad que ofrecía a las mujeres puenteñas un lugar donde hablar de sus cosas, contarse sus penas y alegrías o simplemente pasar un rato agradable con conocidas y vecinas. El lavadero de nuestro pueblo era lugar de socialización, diversión y esparcimiento del que las mujeres volvían al hogar con el ánimo ´curado´ para poder afrontar nuevas tareas y nuevas obligaciones.


lunes, 16 de enero de 2023

MIGUEL HERNÁNDEZ EN JAÉN (1936-39)

Considerado como uno de los grandes poetas de la literatura española, Miguel Hernández tuvo que vivir años convulsos de la historia de España, y fue Jaén lugar donde residió durante este tiempo. Por esa razón, desde el blog, reproducimos el artículo de Juan Antonio Muñoz Castillo que nos aproxima a la vida de este insigne personaje y a su estancia por tierras jienenses donde compuso sus obras más famosas.

MIGUEL HERNÁNDEZ, JAÉN Y LA GUERRA CIVIL (1936-1939)

No cabe duda que Miguel Hernández fue “el más genial epílogo” de todo el grupo poético conocido como Generación del 27. El más genial epílogo, pero también el más humilde, el más humano y el más terrenal de todos aquellos que integraron este grupo. Además, el que, con mayor intensidad vivió la Guerra Civil, parte de la cual vivió en nuestras tierras del sur de Jaén.

Miguel Hernández (Orihuela, 1910-Alicante,1942), con una producción que apenas si supera los 180 poemas, es, sin embargo, el más rotundo, humilde, humano y terrenal de todos los poetas de la Generación del 27. Sin lugar a dudas es un poeta, y un creador literario, que convierte a toda su obra en el testimonio imborrable de su compromiso con un partido político, el comunista, que fue el que buscó capitalizar y dirigir a todo el bando republicano, cuestión que no se materializó pese a los intereses de Moscú. Miguel Hernández fue el valedor, difusor y publicita de esa estrategia comunista formulada por los dirigentes de la República, colaborando con sus jefes militares y políticos, y siempre utilizando su excelente lenguaje lírico, comprometido y honesto a favor de la causa republicana.

Su centro de instrucción fue el Quinto Regimiento, embrión del Ejército Popular Republicano, y su primer campo de batalla el frente de Madrid ejerciendo de zapador, pero sus dirigentes, en especial el líder miliciano Enrique Lister, advirtieron que sería más útil con la pluma que con las armas. Así de ser simple miliciano en la primera brigada mandada por Valentín González “el Campesino”, pasó a convertirse en comisario de cultura y ser responsable del “Altavoz del Frente” en el IX Cuerpo del Ejército, que era quien resistía el avance de los sublevados en la parte norte de los frentes andaluces, en una franja que iba desde Cabeza de Buey en Badajoz hasta Alcalá la Real en Jaén, un frente muy estabilizado al que se incorpora en marzo de 1937, y donde se estaba actuando en continuas ofensivas en Lopera y Porcuna, así como el Santuario de la Virgen de la Cabeza de Andújar, que todavía resistía el envite republicano desde agosto de 1936.

Miguel Hernández llega a Jaén recién casado con Josefina Manresa, natural de Quesada a la que conoció en su Orihuela natal. Cumpliendo su misión de motivación de las tropas y de comunicador propagandista, acudió en bastantes ocasiones a las posiciones de primera línea de frente en el Santuario, donde sus proclamas animaban a los sitiadores y desmoralizaban a los sitiados, viviendo de forma directa el tristemente recordado bombardeo de la capital del Santo Reino que provocó la cifra de 159 muertes, ordenado por Queipo de Llano y que ha pasado a la historia por ser el primer bombardeo que sufrió la población civil en esta contienda.

Dentro de su misión propagandística debemos adjudicarle la creación del periódico “Frente Sur” para unificar la prensa prorepublicana en la zona de Jaén, y aunque tenía solo cuatro páginas sucedió al periódico “Democracia” de claro talante socialista. De todas formas, en Jaén, y aunque era un frente muy estable, una vez conseguido vencer el asedio del Santuario de la Virgen de la Cabeza el día 1 de mayo, no era una zona tranquila en el bando republicano pues las disputas entre comunistas y anarquistas estaban a la orden del día, representados por sus dos líderes Tomás Villén “Cencerro” y José Poblador “Pancho Villa”, hasta que se militarizan las milicias y es detenido el máximo responsable anarquista del frente del sur Francisco Maroto, dejando en frente en la zona de Jaén en manos de líderes comunistas, cuestión a la que influyó decisivamente las intervenciones de Miguel en Radio Jaén y sus artículos en “Frente Sur”.

Podemos adivinar que Jaén fue muy importante para Miguel Hernández, no sólo por su vinculación a través de su esposa, Josefina Manresa, sino porque, ante la enorme estabilidad del frente sur, es en Jaén donde alcanza la máxima inspiración y escribe la mayoría de sus principales poemarios como son “El hombre acecha” o “Viento del pueblo” del que destacamos la Elegía a Federico García Lorca o la composición, hoy himno de la provincia, “Aceituneros”; también aquí compuso “El herido” posiblemente inspirado en sus visitas al hospital de campaña de Valdepeñas de Jaén o su obra teatral “El labrador de más aire”.

Sólo abandonó Jaén, en un corto espacio de tiempo, para acudir al Congreso de Intelectuales de Valencia, siendo aquí donde los dirigentes comunistas pensaron en su valía como instrumento para acudir a otros lugares de contienda con la finalidad propagandista y motivadora de la tropa, por lo que pronto fue destinado a Castuera, en Badajoz, donde el bando republicano mantenía un frágil frente de combate que se vendrá abajo en la primavera de 1938, a pesar de poner en marcha en ese nuevo destino el periódico “Altavoz del frente” y colaboró en otra publicación llamada “Frente extremeño”, específico para aquel lugar de combate en Castuera, editado junto a sus amigos y colaboradores José Herrera y Pedro Garfías, siendo momentos de poca producción poética. Además, fue instrumento de difusión política de la República al ser llevado a Paris, Copenhague, Estocolmo, Leningrado, Moscú, Kiev y Jarkov asistiendo a diferentes eventos culturales y sociales. Se puede decir que su dedicación pasó a ser casi exclusiva de índole política, empezando un verdadero proceso de recesión poética. A su regreso fue destinado al frente de Teruel con la finalidad de seguir motivando en el combate a las tropas republicanas pero la derrota supuso una enorme frustración, incluso una degradación en su salud con una anemia cerebral y varios episodios de agotamiento físico que propiciarían, más tarde, su proceso de tuberculosis que le llevaría a la muerte. Llegó a ser evacuado del frente a un hospital militar en Benicássim donde coincidió con Antonio Buero Vallejo que ejercía como enfermero.

El último año de guerra de Miguel Hernández lo vivió en la zona de Levante, básicamente en el cuartel general del ejército republicano en Paterna, en Valencia, y la ciudad de Cox, en Alicante, que era donde se había trasladado su familia. Pero la suerte de la guerra estaba echada y en su parte final, una vez entregada Madrid, inició su huida, pero fue descubierto en la localidad de Moura, ya en Portugal, y entregado por el gobierno fascista portugués a las autoridades de frontera españolas y posteriormente encarcelado hasta su muerte. Es posible si hubiera permanecido en Jaén, sin llegar a su enorme compromiso con los dirigentes republicanos, su fin podría haber sido distinto.

 

Juan Antonio Muñoz-Castillo

(Adaptación art. Rev. Argentaria)