martes, 15 de marzo de 2022

RECUPERANDO TRADICIONES. "LOS MIÉRCOLES"

 “MIÉRCOLES O PELELES” EN PUENTE DE GÉNAVE.

Por José Antonio Molina Real ( jt )

Hay, en nuestros pueblos, muchísimas cosas de las que nos sentimos orgullosos y no dudamos en destacarlas como algo propio y que da valor añadido a esa, como mínimo curiosa, competitividad que existe entre individuos y su particular lugar de origen. Los que procedemos de pequeños núcleos rurales lo tenemos más complicado, a no ser que tengamos nuestras raíces en algún lugar donde la historia se empeñó en dejar su huella con algún castillo, fortaleza, iglesia monumental o vestigio arqueológico.

En Puente de Génave esa singularidad presenta muchas más dificultades. Buscar en la historia es tarea difícil ya que, como por la mayoría de vosotros es sabido, se formó como municipio independiente de La Puerta de Segura en 1933 y ni tan siquiera su iglesia tiene gran interés arquitectónico. Sería lógico entonces recurrir al llamado Puente Viejo, datado en el S. I y de origen romano a pesar de conservar pocos elementos originales después de su restauración; o las llamadas Torres de Peñolite, restos de un recinto amurallado posiblemente datado en el S. XII. Ambos se convertirán en los únicos elementos históricos, y no de forma muy ostensible, a los que podemos apelar.

Es por eso que miramos más a otros aspectos más recientes en el tiempo que solemos destacar, evidentemente con un aire lógicamente exagerado. Nos centramos más en su paisaje, un paisaje que, a pesar de no ser abrupto y montañoso como otros lugares de la Sierra de Segura, destacamos al ser ofrecido por nuestro río, el Guadalimar, que a su paso por el pueblo deja parajes de extraordinaria belleza como Las Moreas, el Zurrión, el remanso entre los dos puentes o la Central con su espectacular salto de agua. También nombramos como algo singular el edificio de la antigua Caja de Ahorros, construido en los primeros años de la década de los 60, y que supone unos de los 10 mejores ejemplos de arquitectura kitsch de toda España; y como no, nuestro ayuntamiento, obra de D. Salvador Tous, construido en puro estilo regionalista andaluz allá por los años 40. Si, son estos algunos elementos que, los puenteños y puenteñas de corazón, solemos destacar como particularidades que nos identifican como pueblo y nos diferencian, siempre de forma positiva y no excluyente, del resto de pueblos de la comarca de la Sierra de Segura.

Y no nos conformamos con lo dicho, también buscamos otros argumentos más actuales, como nuestro renombrado pintor Santiago Ydañez y la sala de exposiciones, que lleva su nombre, en La Vicaría que ha acogido a los pintores contemporáneos más afamados del panorama artístico español; o el museo de escultura al aire libre con una esplendorosa colección de obras que salpican las calles y plazas del pueblo. Dentro de esta particularidad deberíamos nombrar también algo que se pierde entre los recuerdos y el tiempo, algo que no es particular de Puente de Génave porque otros lugares de España lo festejan pero si es algo único en la Sierra de Segura y en la provincia de Jaén. Me estoy refiriendo a los festejos en torno a la figura del “pelele” del día primero de cuaresma, es decir, el miércoles de ceniza.

Efectivamente, los “peleles” o, como se suelen llamar en Puente de Génave, “los miércoles” son una figura que aparecía cada año el miércoles de ceniza (de ahí su nombre de “miércoles”) como punto final a la celebración pagana del carnaval. En esta celebración de los “peleles” se solía vestir con ropas viejas o en desuso, rellenas de paja o trapos, formando muñecos con forma humana que eran colgados, usado cuerdas, en calles y balcones de todo el pueblo. Con ello se quería representar, dándole forma física, a lo negativo, lo que representa el mal, lo inadecuado o improcedente. Posteriormente eran descolgados y las cuadrillas de amigos manteaban al muñeco al compás de canciones llenas de burlas e ironía, sin olvidar regar sus gargantas de la popular “cuerva”, bebida a base de vino, limón, azúcar y frutas variadas del tiempo; así como degustar frutos secos o las llamadas “rosas”, que así se denominan en el pueblo a las palomitas de maíz. Cuando ya la tarde comenzaba a caer, las cuadrillas se dirigían hacia la zona donde el río Guadalimar es atravesado por los dos puentes, para, después de unos intensos manteos finales, arrojar estos muñecos de trapo al río y así que la corriente arrastre lejos del pueblo a estos personajes como forma simbólica de eliminar y alejar lo negativo e inadecuado fuera del municipio.

Hay que decir que “los miércoles”, como otras costumbres y tradiciones más, se vieron muy perjudicas por las corrientes migratorias que se iniciaron a principios de los años 60, corrientes que se encargaban de alejar de nuestros pueblos a la gente más joven, la que más potenciaba estos acontecimientos festivos, y sumiendo así a esta arraigada tradición al olvido del tiempo. Fueron muchos años en los que las gentes del pueblo aprendieron a convivir con la ausencia de estas y otras tradiciones, muchos años en los que la normalidad era ignorar nuestro pasado, muchos años de silencios y falta de iniciativas que pudieran recuperar una concienciación volcada en nuestras raíces y costumbres.

Pero una vez más la voluntad popular vence al olvido y, en este caso, de la iniciativa surgida desde algunos vecinos que habían escuchado de la boca de sus abuelos esos viejos recuerdos, surgió la idea de poder recuperar esa tradición única y peculiar de Puente de Génave. De esa forma, Andrés Martínez, Loli González, Ma. Luisa Martínez o Marisol Sánchez comenzaron a trabajar en esa tarea, implicando a diversos vecinos y, en especial, a todas las integrantes de la Asociación de Mujeres de El Puente, para dar forma a un proyecto que sacara del olvido a esta tradición tan puenteña. De esa forma, el miércoles 5 de marzo, miércoles de ceniza, de 2014 los peleles volvieron a aparecer nuevamente colgados en calles, plazas y balcones; siendo manteados y lanzados al río entre el jolgorio de grandes y pequeños que disfrutaron, no sin cierta extrañeza, de esa antigua, y ahora ya renovada, tradición.

Asociación de mujeres "El Puente" confeccionando su "miércoles"

Desde entonces hasta hoy en día no han fallado a la cita, si exceptuamos el año 2021 donde la pandemia por COVID-19 lo paralizó todo, estando presentes cada año proporcionando un día de alegría y hermanamiento popular, pero no todo el trabajo está hecho. Ciertamente el entusiasmo de la Asociación de Mujeres de El Puente sigue activo y el de algunos otros vecinos también, no obstante, para su continuidad, la dependencia en estos grupos de vecinos no asegura su consolidación de futuro por lo que se hace necesaria una decidida intervención del consistorio municipal al respecto. Este año 2022 se ha diseñado una fórmula de concurso para incentivar la participación, cuestión que puede ser una solución a corto plazo ya que deja un ganador y varias decepciones que pueden, finalmente, llegar a la desmotivación. Sería más adecuado consolidar esta tradición incidiendo en los más pequeños, introducirla en los colegios como parte de la programación escolar anual, hacer vivir a los escolares la existencia de esa tradición para que sean ellos los que, ya de mayores, la sigan realizando; o también el dinero municipal podría invertirse en ayudas, más bien simbólicas, a las diferentes asociaciones o grupos vecinales para que subvencionen esas horas que se invierten en reuniones y confección de los peleles.

No todo está hecho, lo difícil que era su recuperación se logró, ahora está el trabajo de mantener, potenciar y consolidar esta tradición única y diferenciadora de Puente de Génave respecto a otros pueblos de la Sierra de Segura y de toda la provincia de Jaén, y no estaría de más que el Ayuntamiento de Puente de Génave procediera, además de las iniciativas ya descritas, a la posibilidad de declarar esta celebración de los “Miércoles o Peleles” como Bien de Interés Cultural (BIC) para asegurar, de esa forma, su futuro.

Para finalizar reproducimos la noticia aparecida en el Diario Jaén, con fecha 6 de marzo de 2014, en la que se reseñaba la recuperación de esta tradición tan nuestra.


DIARIO JAÉN. 06 MAR 2014

LA VUELTA DE LOS PELELES.

Los vecinos de Puente de Génave vuelven al pasado para rescatar la tradición de “Los Miércoles”. Los también llamados “peleles” fueron la atracción del primer día de la Cuaresma, con su manteo y posterior tirada al río Guadalimar.

El municipio recupera la tradición de “los pepeles”, unos muñecos que se cuelgan en las calles, la víspera del Miércoles de Ceniza, y que son manteados, al día siguiente, para, después, tirarlos a las aguas del río Guadalimar. Dolores, Andrés y Luisa son algunos de los vecinos que decidieron recuperar la iniciativa de hacer realidad una antigua costumbre perdida. La ropa vieja y la paja son los principales materiales para hacer el muñeco gigante, aunque, este año, y, con el paso del tiempo, se ha usado lana, serrín y otros elementos.

Al tiempo que se produce el manteo del “pelele”, los vecinos cantan unas breves rimas, como “Arriba pelele, tu madre te quiere; tu padre también; arriba con él” y otras en la misma línea: “El pelele chico le dice al grande, alcanza la cesta que tengo hambre”. Ayer, a primera hora de la tarde, comenzó el ritual, en la Avenida de Andalucía, junto al Ayuntamiento, con dos “peleles”, un hombre y un niño. En la zona de Las Ánimas, dos muñecos, que recreaban a Urdangarín y a la Infanta Elena y entre ambos colgaba una ristra de chorizos. Otros dos muñecos estaban sostenidos en el aire en la calle Margarita y otro en la zona de San Isidro. Ante el rescate de esta tradición, se espera que, el año que viene, la participación aumente. La jornada del Miércoles de Ceniza finalizó con una invitación a palomitas y a cuerva en las proximidades de los puentes sobre el río Guadalimar a su paso por el casco urbano. Para los vecinos puenteños más jóvenes, así como para los visitantes, fue toda una “sorpresa” toparse con “los peleles” colgados. Por eso, no faltaron preguntas sobre el significado de los muñecos colgantes y qué hacían en medio de la calle. Los mayores fueron los encargados de responder a todas las interrogantes y a explicar el motivo de esta vieja tradición ahora recuperada para disfrute de todos los vecinos.


 

lunes, 28 de febrero de 2022

ANDALUCISMOS DE LA SIERRA DE SEGURA

En anteriores artículos, con motivo del Día de Andalucía, hemos tratado otros aspectos que nos identifican como pueblo. En esta ocasión vamos a referirnos a nuestra habla como particularidad dialectal que ha incorporado numerosas palabras al enriquecimiento de la lengua castellana. Dentro de ese contexto nos centraremos en nuestra Sierra de Segura como fuente que aporta a nuestro lenguaje general más de 100 voces que han sido incorporadas al Diccionario de la Real Academia Española (DRAE). El trabajo en el que se basa este artículo, elaborado por Marta Torres, se centra en ese aspecto y profundiza en la búsqueda de las raíces de muchas palabras que han sido y son utilizadas en nuestro entorno comarcal y que se han incorporado al léxico castellano. 

Andalucismos en la literatura oral de la Sierra de Segura (Jaén)

Marta Torres Martínez. (Univ. Jaén).

La literatura de transmisión oral es una rica e inagotable fuente de léxico que va transmitiéndose de generación en generación y que, además, en muchas ocasiones, se circunscribe a áreas dialectales bastante acotadas y que, por tanto, ya no recogen los diccionarios generales al uso. El Diccionario de la Real Academia Española (DRAE) define el término andalucismo como "locución, giro o modo de hablar propio de los andaluces". Totalmente contraria parece la opinión de Mª Moliner: "Palabra, expresión o pronunciación propia del habla andaluza usada en otras regiones". Por su parte, Lázaro Carreter en el Diccionario de términos filológicos lo define como "Rasgo lingüístico de procedencia andaluza".

Dª Marta Torres Martínez

En el presente trabajo pretendemos extraer y recopilar los andalucismos léxicos hallados en las muestras recopiladas en las localidades de la Sierra de Segura e incorporadas al Corpus de Literatura Oral, a fin de atestiguar la historia de las voces dialectales documentadas y su huella, si la hay, en los repertorios lexicográficos del español.

Esta investigación se enmarca dentro del proyecto “Literatura de Tradición Oral de la Comarca de la Sierra de Segura”, financiado por la Universidad de Jaén (2015- 2017) y dirigido por David Mañero, que tiene como objetivo registrar un repertorio amplio y significativo de la literatura de oral de la Sierra de Segura, estudiando andalucismos léxicos hallados en las muestras, incorporadas al Corpus de Literatura Oral y recopiladas en las localidades de la Sierra de Segura: Arroyo del Ojanco, Beas de Segura, Benatae, Génave, Hornos, La Puerta de Segura, Pontón Alto, Puente de Génave, Santiago de la Espada, Santiago- Pontones, Segura de la Sierra, Siles, Torres de Albanchez, Orcera y Villarrodrigo.

Diccionario de la Real Academia Española

Siguiendo estos criterios hemos realizado un trabajo de campo para incorporar distintas voces, advirtiendo que en nuestra investigación consideramos andalucismos aquellas voces marcadas como tal en los corpus y diccionarios consultados. La 23ª edición del DRAE (2014) hay registrados 871 andalucismos, siendo unas 111 voces anotadas en las muestras de literatura oral de la Sierra de Segura (Jaén), incluidas en el Corpus de Literatura Oral (CLO), de las que registramos, en este artículo, un total de 59 andalucismos léxicos, lo que supone un 53,1% del corpus total. A continuación, ofrecemos por orden alfabético los andalucismos registrados en las muestras del Corpus de Literatura Oral (CLO) adscritas a la Comarca de la Sierra de Segura (Jaén).

Albardón.- Recogido en Torres de Albanchez. Es un aparejo más hueco y alto que la albarda, el cual se pone a las caballerías para montar en ellas’ (DRAE, 2014). Esta voz se recoge desde los inicios de la tradición lexicográfica: “especie de aparejo a manera de albarda, que se pone a las caballerías para montar en ellas, más hueco y alto que la albarda”. En esta voz y se incluyen también dos significados, el de “silla andaluza de montar” y “montura”, este último documentado en Canena y Torrequebradilla (Jaén) y Dehesas de Guadix (Granada).

Alpargate.- Recogido en Beas de Segura. Sinónimo de alpargata. Este término se recoge desde los inicios de la lexicografía monolingüe de español: “Calçao texido de cordel de que usan mucho los moriscos” y “Especie de calzado, que se hace de cáñamo o esparto […].

Antojeras.- Recogido en Benatae. Definido como “gafas, antiparras”. Término utilizado para definir el aparejo de piel que sirve para, en las guarniciones de las caballerías de tiro, piezas que caen junto a los ojos del animal, para que no vea por los lados, tan sólo de frente y así no se asuste o distraiga.

Antojeras

Arrecíos.- Recogido en Villarrodrigo. Procedente de la voz “aterido”, entumecido por el frío. Esta voz se documenta también en la Alta Alpujarra y en la Sierra de Cazorla.

Atalajao.- Recogido en La Puerta de Segura. Participio de atalajar, que significa “poner el atalaje a las caballerías de tiro y engancharlas”. Procede de atalaje que es el conjunto de guarniciones de las bestias de tiro.

Avarear.- Recogido en Génave. Voz que procede del término “varear”, actividad de golpear con una vara los olivos para que su fruto caiga al suelo.

Besana.- Recogido en Pontón alto. Dícese del lugar donde se ara. Voz propia de trabajos y labores del campo.

Burraca.- Recogido en Torres de Albanchez. Término procedente de la palabra “urraca”. También se puede referir a la persona torpe o poco audaz que es incapaz de realizar bien sus obligaciones. Voz de origen castellano que se utiliza también en la zona alcarreña conquense.

Cachipurriano.- Recogido en Puente de Génave. Dícese del zoquete, atolondrado, del que tiene poco juicio. Voz utilizada con aire despectivo y burlesco. Está documentada también en Los Pedroches (Córdoba).

Cacho.- Recogido en Pontón Alto. Utilizada para significar un golpe. Hay que diferenciar de la semántica relativa a “trozo, pedazo”.

Camelador.- Recogido en Torres de Albanchez y Pontón Alto. Dícese de aquel que camela a otra persona. Se entiende por “camelar” el hecho de galantear y cortejar.

Campanillo.- Recogido en Pontón Alto. Referido a campana, cencerro de cobre o bronce en forma de campana. Cabe destacar que la RAE registra este significado, si bien lo circunscribe a Álava como “cencerro de cobre o bronce en forma de campana”.

Carrasquilla.- Recogido en Torres de Albanchez. Referido a la aladierna o alaterno. “Arbusto perenne de la familia de las ramnáceas, de unos dos metros de altura, de hojas grandes, siempre verdes, alternas, coriáceas y oblongas; flores sin pétalos, pequeñas, blancas y olorosas, y cuyo fruto es una drupa pequeña, negra y jugosa cuando está madura”. Además, carrasquilla puede ser considerado como el diminutivo de carrasca (encina, generalmente pequeña).

Carrasquilla

Castañeta.- Recogido en Génave. Hace referencia a “castañuela” que es un instrumento musical. Esta voz se considera un claro andalucismo, especialmente de las provincias de Almería, Córdoba, Málaga y, fundamentalmente, de Jaén.

Cayada.- Recogido en Pontón Alto. Dícese del garrote de pastor. Esta voz se recoge también en las localidades jiennenses de La Iruela, Peal de Becerro, Larva y Alcalá la Real.

Cencerrá.- Recogido en Siles, Torres de Albanchez y Santiago de la Espada. Referente a cencerrada: “Ruido estridente que se hace con cencerros, cuernos y otras cosas para burlarse de los viudos o viejos la primera noche de sus nuevas bodas”.

Chuzo.- Recogido en Arroyo del Ojanco. Sinónimo de carámbano (pedazo de hielo que cuelga de los tejados en forma de punta). Existe también la acepción de chuzo documentada en la localidad de Bélmez de la Moraleda como “estalactita o estalacmita que se produce por goteo en cuevas de piedra caliza”. Además, desde los inicios de la tradición lexicográfica del español se recoge el siguiente significado de “palo armado con un pincho de hierro, que se usa para defenderse y atacar”.

Chuzo

Coco.- Recogido en Torres de Albanchez. Voz utilizada en los cantos de cuna. Está documentado su uso en diversas localidades de todas las provincias andaluzas. Coco, con significado de “ser que asusta a los niños”, no se incluye en repertorios lexicográficos generales, por lo que se considera un andalucismo.

Collao.- Recogido en Torres de Albanchez y Pontón Alto. Referencia de “collado” como una zona de menor inclinación en la subida de una loma o cerro. Dícese también de “tierra que se levanta a modo de colina con menor elevación que el monte” o también como “depresión suave por donde se puede pasar fácilmente de un lado a otro de una sierra”.

Cortijero.- Recogido en Génave y Pontón Alto. Dícese de persona que cuida de un cortijo y vive en él, entendido como capataz o encargado de un cortijo. Puede tener el significado de “analfabeto, inculto”, documentado en Bélmez de la Moraleda (Jaén).

Cubil.- Recogido en Cortijos Nuevos. Voz que hace referencia a la cama de la liebre. Según lo observado, esta voz, se documenta, especialmente, en Andalucía Oriental.

Ería.- Recogido en Pontón Alto. Referente al terreno de gran extensión, todo o la mayor parte labrantío, cercado y dividido en muchas hazas correspondientes a varios dueños o llevadores.

Escupinajo.- Recogido en Génave. También “escupitajo”. Esta voz se recoge también en diversas localidades de Andalucía Oriental entre las que se encuentran Bélmez de la Moraleda o la mayoría de la Sierra de Cazorla. Hace referencia a la “saliva expulsada con fuerza por la boca de una sola vez”.

Estaca.- Recogido en Cortijos Nuevos. Voz que hace referencia a la planta que ha echado los primeros brotes. También es usada en numerosas localidades de Sierra Mágina y de toda la Sierra de Segura.

Farfolla.- Recogido en Génave. Referente a espata o envoltura de las panojas del maíz, mijo y panizo. Se documenta también en la localidad de Santisteban del Puerto (Jaén) como “flor del maíz”.

Farfolla

Farfollar.- Recogido en Génave. Verbo que describe la acción de deshojar la mazorca de maíz. También se incluyen otros dos significados como “preparar la farfolla” (Jaén) y “preparar la hoja para el jergón” (Quesada).

Follón.- Recogido en Benatae. Hace referencia esta voz al hecho del estado de embriaguez, “borrachera”.

Gachamiga.- Recogida en Génave. Dícese también de “gachasmigas” como unas gachas de harina, agua y sal que, después de preparadas, se echan en una sartén con aceite frito hasta que se doran. En algunos estudios se incluye esta voz en vocabularios manchegos y murcianos como “harina de maíz o de trigo, disuelta en agua y frita en la sartén con poco aceite” y “se hace en la sartén con harina previamente gacheada y grasa, a manera de tortilla; presionándola y volviéndola varias veces hasta que se dore, sin quemar”. Además, también se registra una cédula en la que gachamiga se localiza en las localidades de Orcera y Santiago de la Espada, como especie de migas hechas con harina en vez de pan desmenuzado.

Gachí.- Recogido en Arroyo del Ojanco y Beas de Segura. Referente a mujer joven, muchacha lozana y atractiva. Es un andalucismo de uso vulgar.

Greda.- Recogido en Génave. Voz que hace referencia a la arcilla arenosa, por lo común de color blanco azulado, usada principalmente para absorber grasa y en la fabricación de cerámica. También se registra el significado de “arcilla gredosa”.

Horcón.- Recogido en Arroyo del Ojanco. Significado de “horca grande de los labradores”. También puede aplicarse a “las que se ponen para recoger las ramas de los árboles, cuando están cargadas de mucho fruto porque no se desgajen”. Es interesante el significado aplicado en la localidad de Bélmez de la Moraleda, “horcato, gran pala de madera con tres o cuatro dientes en forma de tenedor que es usada como herramienta de trabajo para empujar la maleza cuando se queman rastrojos”.

Jarca.- Recogido en Siles. Aplicable como un despectivo de uso coloquial para definir a gente de mala calaña, gentuza o gentecilla. También se puede aplicar a “pandilla, grupo”, documentado en Torredonjimeno, y “aglomeración, bulla”, documentado en algunas localidades de Málaga.

Luminaria.- Recogido en Puente de Génave, Génave y Villarrodrigo. Voz que se puede aplicar al significado de luz que se pone en ventanas, balcones, torres y calles en señal de fiesta y regocijo público. También es usada esta voz con otros dos significados: “lumbre, resplandor, claridad que se produce cuando existe una gran sosca o lumbre”, documentado también en Bélmez de la Moraleda y “fogata urdida ex profeso para festejar a los patronos tutelares o determinadas fiestas eclesiales”, documentado también en otras localidades de Sierra de Segura y de Cazorla.

Luminaria

Mandurria.- Recogido en Benatae. Referente a “bandurria” como instrumento musical. Esta voz se también en la zona de la Alta Alpujarra.

Mecedor.- Recogido en Torres de Albanchez. Referente a “columpio”. Este término es ampliamente documentado en toda Andalucía Oriental.

Mocico, ca.- Recogido en Villarrodrigo, Pontón Alto, Hornos de Segura y Cortijos Nuevos. Referido a la persona de edad comprendida entre quince a veinte años. Este significado se documenta en Andalucía Oriental. Además, para la variante femenina, se registra otro significado documentado en Úbeda como “muchacha que busca novio”.

Mocita.- Recogido Beas de Segura, Benatae, Pontón Alto, Villarrodrigo, Puente de Génave, Arroyo del Ojanco. Voz que hace referencia a muchacha soltera, considerada un andalucismo del que se registra otro significado más como “mujer virgen”.

Mocito.- Recogido en Beas de Segura y Santiago de la Espada. Relativo a joven, que se encuentra en los primeros años de la juventud. Cabe destacar que “mocito” es un andalucismo que posee tres significados: “niño de diez a quince años”, “mozo de quince a veinte años” y “soltero”.

Naranjel.- Recogido en Génave, Villarrodrigo y Torres de Albanchez. Referente a “naranjal”, tierra con naranjos.

Panizo.- Recogido en Génave. Referente a “maíz”. También esta voz se documenta en Villacarrillo como “variedad de maíz de grano muy menudo”.

Panocha.- Recogido en Génave. Referente a “panoja” entendido como la mazorca del maíz. Se registra una acepción documentada en Baños de la Encina, Jabalquinto y Torrequebradilla como “carozo”, es decir, el corazón de la mazorca”.

Papo.- Recogido en Cortijos Nuevos. Hace referencia a la parte externa del aparato genital femenino. También se recoge una acepción similar, documentada en Málaga como órgano genital, indistintamente masculino o femenino.

Pedretas.- Recogido en Villarrodrigo. Referente a juego infantil de las chinas.

Pellejero.- Recogido en Benatae. Dícese de persona que tiene por oficio adobar o vender pieles. En aquellos lugares de tratamiento de pieles es aplicable al operario que separa el pelo de la piel.

Pellejo.- Recogido en Arroyo del Ojanco y Torres de Albanchez. Sinónimo de odre, es decir, cuero para contener líquidos. Con este mismo significado se utiliza la voz “zamarra” en las localidades de Sabiote y La Iruela.

Pellejo

Perrilla.- Recogido en Beas de Segura. Hace referencia a la moneda de cinco céntimos. Se documenta también en las localidades de Martos y Úbeda, y en la provincia de Málaga.

Petromax.- Recogido en Arroyo del Ojanco. Referente a linterna o farol alimentado con petróleo. En esta voz se ha realizado el conocido cambio semántico de dar al objeto el nombre de su marca.

Pitotilla.- Recogido en Cortijos Nuevos. Diminutivo de pitota, entendido como órgano genital masculino. Esta voz se documenta ampliamente en la Sierra de Segura.

Pitusilla.- Recogido en Pontón Alto. Diminutivo de pitusa, entendido como órgano genital masculino. Esta voz se documenta en la Sierra de Cazorla y también se registra en Chilluévar con la acepción de “cariñosamente, aparato genital del niño”.

Portalejo.- Recogido en Génave. Hace referencia al espacio situado a la entrada a la iglesia, el atrio. Con este mismo significado se documenta en Noalejo y Paradas (Sevilla).

Recovero.- Recogido en Génave. Persona que se dedica a la recova, es decir, compra de huevos y otras cosas para revenderlos. También se recoge una acepción documentada en Peal de Becerro como quincallero, vendedor de cintas, botones, agujas, etc. en tienda o ambulante.

Resalado.- Recogido en Benatae. Coloquial, que tiene mucha sal, gracia y donaire. Adjetivo que se aplica a la persona que tiene chiste, salero y meneo. Dícese como alago a las mujeres.

Rosquete.- Recogido en Benatae. Hace referencia al caracol u ondulación del pelo. Puede entenderse también, cuestión que no es el caso, con un significado distinto al que nos ocupa ya que en algunas partes es una especie de rosquilla algo mayor que las regulares.

Royo.- Recogido en Benatae.  Referido a arroyo o riachuelo. Voz muy documentada en Andalucía Oriental.

Saya.- Recogido en Beas de Segura y Torres de Albanchez. Referido a falda como prenda de vestir, es decir, ropa exterior con pliegues por la parte de arriba, que visten las mujeres, que baja desde la cintura a los pies. Esta voz se documenta también, con el significado de falda, en localidades de Almería (Alcolea, San José), Cádiz (Vejer de la Frontera), Granada (Montejícar, Quéntar, Lugros, Guájar Faragüit) y Jaén (Sierra de Segura). Además, se incluyen otras acepciones como “falda de color” documentada en Nerja (Málaga) y “falda de punto menos gruesa que el refajo” documentada en Pozo Alcón.

Saya

Tarara.- Recogido en Benatae, Villarrodrigo, Génave y La Puerta de Segura. Dícese del canto cuya letra se refiere a un personaje imaginario.

Varraco.- Recogido en Pontón Alto. Referente al cerdo. Puede utilizarse también con otra acepción, registrada en Bélmez de la Moraleda que hace referencia al jabalí.

Verrugo.- Recogido en Pontón Alto. Referido a prestamista. Además, se registran dos significados más a esta voz, en términos coloquiales, “hombre tacaño y avaro” y “prestamista, usurero”.

Zaranda.- Recogido en Benatae. Referido a criba. Se documenta el significado de “unión de dos cedazos” en Santiago de la Espada. Además, existe otro significado que también podría ser acorde al contexto de la composición: “pasador de metal que se usa para colar la jalea y otros dulces”.

Como hemos comprobado en nuestro estudio se refrenda el estatus de andalucismo de la mayoría de las voces recopiladas. No obstante, en algunos casos, encontramos voces que no son documentadas en la provincia de Jaén, sino en otras provincias andaluzas (cachipurriano en Córdoba, cencerrá en Córdoba y Málaga, papo y perrilla en Málaga, portalejo en Sevilla). En otros casos, además de en Jaén, las voces se registran ampliamente por toda la geografía andaluza (castañeta, coco, cubil, escupinajo, follón, greda, mecedor, mocico, royo, saya, tarara) e incluso en distintas comunidades o ciudades españolas (campanillo en Álava, carrasquilla y mandurria en Álava y Aragón, ería en Asturias y Santander, gachamiga en Murcia). Igualmente, aunque en otros repertorios y corpus se consideran andalucismos, hallamos voces registradas en diccionarios al uso, sin marcación diatópica y, por tanto, consideradas parte del léxico general (albardón, alpargate, atalajado, camelador, chuzo, farfolla, gachí, greda, horcón, luminaria, mecedor, mocito, panizo, panocha, papo, pellejero, pellejo, resalado, saya, varraco, zaranda).

En definitiva, al analizar y estudiar el léxico de las composiciones registradas en el Corpus de Literatura Oral, y más concretamente las recopilados en la Comarca de la Sierra de Segura, pretendemos contribuir a un mejor conocimiento del léxico español, especialmente de índole popular y dialectal, pues las muestras objeto de investigación se adscriben al ámbito de la vida cotidiana de localidades concretas. En definitiva, se trata de garantizar la conservación de léxico que, en algunas ocasiones, no se registra ya en diccionarios de nuestra lengua y que, por tanto, está destinado a olvido.

martes, 15 de febrero de 2022

BENEDICTO GUILLÉN COPETE. Simplemente, una buena persona

Recientemente nos ha dejado Benedicto Guillen, persona de carácter afable y particularmente querido en Puente de Génave. Persona participativa y extraordinariamente querida, especialmente, por sus vecinos del Barrio de la Virgen del Carmen. Sirvan estas sentidas palabras de su buen amigo Juanlu Martínez Campayo para realizar, desde esta página, un sentido homenaje de despedida a este amigo que lo fue de todos sus amigos.  D.E.P.  

A MI QUERIDO PIRI. 

Desde que era un niño, me gustaba sentarme en su puerta con él y con su mujer, Fefi. Me enseñó a jugar a las cartas, le gustaba gastarme bromas y a mí que me las hiciera mientras comíamos torreznos….

Ya de más adolescente yo empezaba a fumar y él me escondía para que mi padre no me viera.


Benedicto ha sido un hombre de bandera, un fiel creyente de la Virgen del Carmen de nuestro Barrio que lleva dicho nombre en Puente de Génave, siempre estaba sonriendo y a cualquier puerta que se acercaba, le sacaban una silla, pues daba guato estar con él.

No, no es de mi familia, ni falta que me hace, porque él era mucho más que eso, era mi amigo, amigo de mi familia y siempre que me veía le daba una alegría inmensa…

Cuando empecé a salir en televisión, me tocaba por la ventana porque no podía creer que fuese yo quien estaba ahí y eso, lo ponía loco de contento. Sé que me quería de verdad igual que yo a él.

Piri, me he quedado con ganas de abrazarte, de que me gastaras una broma más, de que me invitaras a otro cigarro y de que me volvieras a llenar aquella jarra de barro de cerveza…Que Dios te ponga en un sitio cómodo en la gloria, ¿en el mejor! Porque ahí es donde mereces estar.

Esto te lo escribo yo, pero aquí va el escrito de todos los vecinos de tu barrio, de todos los que te queremos… Vuela alto, Piri…

Con todo mi afecto….

Juan Luis Martínez Campayo.

lunes, 31 de enero de 2022

VIAS ROMANAS EN LA SIERRA DE SEGURA

La dominación romana, que ocupó toda Hispania, dejó un legado del que la Sierra de Segura no quedó al margen. Las teorías del historiador Hubner sobre la carencia de importancia de nuestro territorio serrano durante esta dominación se ven ahora refutadas por las determinadas por el profesor Emilio de la Cruz que vienen a concretar la enorme importancia de la Sierra de Segura en lo referente al trazado de diversas vías de comunicación que atravesaron su territorio para comunicar Cástulo y Cartago, dos centros importantísimos a nivel económico para el Imperio. Queremos, basándonos en la adaptación del trabajo realizado por D. Emilio de la Cruz, dejar constancia de esa importancia de nuestra sierra en cuanto a lugar de paso y comunicación en la época romana. 


LA SIERRA DE SEGURA Y LAS VÍAS DE COMUNICACIÓN ENTRE CÁSTULO Y CARTAGO.

La presencia romana en la Península Ibérica está claro que provocó un cambio importantísimo en las dinámicas sociales y económicas de los pueblos que en ella habitaban, por lo que se puede hablar perfectamente de un proceso de romanización del que hoy en día los herederos de aquellos hispanos seguimos disfrutando. El legado romano es múltiple y aunque todavía hoy en día existen circunstancias que el olvido del tiempo ha mantenido más o menos ocultas y están pendientes de desvelarse. Los romanos ocuparon administrativamente todo el territorio y se establecieron consolidándose como dominadores, al tiempo que explotaron este su territorio. Las minas de Cástulo (Linares) eran conocidas desde la antigüedad y también se convirtieron en un preciado objetivo siendo su puerto más próximo de extracción el de Cartago (Cartagena).

Trazado de las vías romanas en Hispania

Aprovecharon a tal efecto el trazado de las antiguas vías pecuarias, mejorando sus trazados y complementándolos con algunos nuevos, por lo que se puede decir que las antiguas vías romanas discurrían por cualquier trayecto que a uno se le ocurriera como el más conveniente para dirigirse a otro lugar por lo que muchas de nuestras actuales carreteras discurren por esos trazados romanos.

Por esta misma razón, si trazamos una línea recta entre Cástulo y Cartago, esta línea inevitablemente atraviesa la Sierra de Segura. Siguiendo esta línea recta y situada más al sur de la antiquísima Vía Heráclea, que uniría por tierras manchegas la ciudad de Saetabi (Xàtiva) y Cástulo, correría el llamado Camino de Anibal y si se considera la orografía, así como las huellas de caminos prerromanos que comunicaban Levante con el Valle del Guadalquivir, la deducción es que un camino ideal entre Cástulo, en pleno valle del Guadalimar, con Cartago buscaría cruzar la divisoria de las vertientes que separan los valles del Guadalquivir y del Segura, que sería la ruta más viable para enlazar ambos puntos. Esta característica se aprovechó, al menos, desde época musulmana para la explotación maderera de este macizo montañoso mediante conducciones fluviales que llegaron al Atlántico y al Mediterráneo.

Trazados tradicionales entre Cástulo y Cartago

Hasta ahora, esa comunicación estaba comprobada por la vía llamada Augusta, plenamente identificada que, desde Saetabis (Xàtiva) iba a Cartagena por la costa y después de Cartagena, tomaba dirección SO girando luego a dirección E-O para llegar a Baza y Guadix y alli tomar dirección norte para llegar al Valle del Guadalquivir y desde ahí a Cástulo. Si contemplamos esa trayectoria, advertimos claramente que la vía da un rodeo sobre todo en el trayecto entre Cartago, Basti (Baza), Acci (Guadix) y Mentesa Bastia (La Guardia de Jaén) hasta llegar a Cástulo. Este rodeo se evitaría si seguimos esa línea recta imaginaria que atravesaría la Sierra de Segura, estableciendo una ruta intermedia entre las dos que se quedan más al norte como son la Vía Heráclea que atraviesa el Campo de Montiel y el Camino de Anibal que atravesaría la Sierra de Segura hasta llegar a Ilinum (Hellín) para seguir hasta el Levante peninsular, y la que quedaría más al sur como es la Vía Augusta a través, como hemos dicho, de Basti y Acci. La reflexión teórica sobre una vía ideal para comunicar los mencionados centros como son Cástulo y Cartago fue sugerida por la presencia de algunos puentes romanos en esta comarca de la Sierra de Segura en lugares significativos congruentes con esa línea ideal recta que hemos trazado, separados por una distancia muy corta y algún trazado de vía que, tras diversas exploraciones, han dado como resultado trazados que pudieran ser romanos en esta Sierra. El resultado parece confirmar la hipótesis ya que los restos encontrados están dispuestos en la dirección adecuada para ello. Se localizan al menos tres puentes dentro del propio macizo y otro fuera de él, por el que cruzaría esta derivación que comunicaría la Vía Heráclea al norte y la Vía Augusta al sur, así como algunos tramos cuya apariencia son factibles de ser de origen romano. Se aportan también datos de toponimia cuyo significado es muy expresivo, así como hallazgos epigráficos de la zona que demuestran la presencia romana.

Puente Mocho. 

El primer punto sugestivo es la existencia de un puente romano sobre el Guadalimar, muy importante, llamado Puente Mocho, por el cual cruza una derivación de la Vía Augusta, que podríamos identificar como el primitivo Camino de Anibal, y que se ve confirmado en su dirección con el llamado Puente Viejo en Puente de Génave. Las conclusiones derivadas de estos datos se recogieron en un trabajo denominado “Otra vía romana entre Cástulo y Cartagena”, determinando que seguiría dirección este por lo que es hoy en día Siles y seguir atravesando la actual provincia de Albacete hasta buscar el asentamiento de Ilinum (Hellin) y desde ahí buscar o bien Saltigi (Chinchilla) o bien Ad Palem (Cerro de los Santos-Montealegre del Castillo) para llegar a tierras levantinas y enlazar con la Vía Augusta en Saetabis (Xàtiva).

Puente romano en Puente de Génave

Pero existe también la posibilidad, y los restos encontrados lo corroboran de una vía que cruzara toda la Sierra, pasando por Santiago de la Espada, hasta llegar a tierras granadinas para enlazar en Basti (Baza) con la Vía Augusta. Esto puede quedar corroborado por el tramo de vía  localizado en las proximidades de la confluencia entre el Guadalimar y el Trújala que tiene unas dimensiones de 2,50 mts. de anchura y unos 350 mts. de longitud, teniendo las crepidines (zonas de márgenes) bastante notorias de unos 65 cms. de anchura por 50 cms. de altura, mientras que el tramo que está cerca de El Trinitario, en el término de Orcera, tiene una anchura difícil de apreciar pues se ha construido una pista agrícola encima que lo cubre parcialmente en una longitud de unos 300 mts. con crepidines parecidos en dimensiones al tramo anterior. En este trayecto entre la confluencia de los ríos Guadalimar y Trújala hay muchos lugares donde la antigua vía está cubierta por vías pecuarias. A destacar el puente situado junto a la Cuesta del Arrecife, llamado reveladoramente “Puente del Moro”, que tiene una anchura total de 4 mts. de la que se tienen que deducir los pretiles de unos 34 cms. de anchura y una longitud de 21 mts. teniendo un solo arco, que se complementa con un puente secundario muy próximo que tiene 1’50 mts. de ancho sin restos aparentes de pretiles y una longitud de 4’50 mts.

Puente Moro sobre el río Trújala.

Otra aportación es la localización de un tramo de unos 2 km. con una anchura de 3’30 mts. que, después de salvar la divisoria de aguas entre el Guadalquivir y el Segura, sigue hipotéticamente por las cercanías del Collado de los Asperones en el término de Santiago de la Espada, con crepidines de unos 0’70 mts. de altura y 0’70 mts. de anchos. Discurre a unos 1400 mts. de altura sobre el nivel del mar atravesando una zona boscosa de densa vegetación, iniciando un descenso desde aquí por el Arroyo Maguillo (el Romaguillo en la toponimia popular) entrando así en el valle de Rio Madera, ya en la vertiente del Segura, para seguir a buscar la aldea de Huelga Utrera, en descenso hasta una altura de unos 1000 mts. donde se encuentra el puente de Despiernacaballos, actualmente derruido, que conserva las mesetas de arranque de su único arco, donde hipotéticamente se prolongaría por debajo de la actual carretera forestal que enmascarará el original trazado romano. Desde aquí, la vía trepa por la cuesta de Despiernacaballos, salvando el desnivel curveando, al igual que la pista forestal en la actualidad, llegando al superar un desnivel de unos 400 mts. llegando hasta los 1400 mts. sobre el nivel del mar aproximadamente, siendo en esta zona alta donde se localizó un nuevo tramo de unos 4’5 km. de calzada en el término de Santiago de la Espada, con una anchura cercana a 2’30 mts. apareciendo incluso una zona donde se realizó, en la antigüedad, una mejora de trazado que disminuía la pendiente para salvar una pequeña elevación. Esta rectificación de trazado se puede interpretar como obra necesaria provocada por su frecuente uso. Este fragmento termina al llegar a la carretera actual de Santiago a Huéscar y Puebla de Don Fabrique, la C-321 que sospechamos sea la que se en muchos de sus tramos enmascare el trazado original de la vía romana.

Subida de Despiernacaballos.

Después de llegar al cruce con dicha carreta, la vía se pierde, aunque cuando se cruza el río Zumeta se observa un pequeño puente de piedra viva del que se conservan las plataformas de acceso, construidas en piedra seca, con una anchura aproximada de 2 mts. y que en la orilla izquierda del río se prolonga en un tramo de camino que traza varias curvas de elevación para salvar un desnivel de unos 20 mts. En la derecha la construcción de la actual carretera hacia la Puebla de Don Fabrique y Huéscar ha enmascarado en su terraplén el trazado del camino en la margen derecha del río. A partir de ahí, queda por localizar la continuación.

Pero no acaba aquí la cosa, pues en una zona próxima al pueblo de Pontones, en el paraje llamado de Majalascañas descubrimos un tramo de una longitud de 500 mts. con una anchura de 2’50 mts. cuyo aspecto hace sospechar que se trate de una vía romana. Perfectamente empedrado, con crepidines de alrededor de 60 cms. de alto y de parecida anchura y que es denominado por los naturales como el camino de la Peña Mujo, cuyo nombre auténtico es el de Peña Hasmugo. Aunque, dicha la verdad, esta nueva ruta no tiene ninguna conexión con los caminos que intentamos descubrir, por lo que pudiera ser una ruta alternativa que igualmente salva las cuenca del Guadalquivir para pasa a la del Segura a través del arroyo de las Espumaderas salvando el Tranco Monzoque para dirigirse hacia Santiago de la Espada camino hacia el sur y enlazar con la vía antes descrita.

Mapa de la ruta alternativa por la sierra de Segura (rojo)

Hay que corregir, por tanto, y el tiempo así lo está demostrando con la aparición de nuevos vestigios, la afirmación del historiador Hubner que declara vacía la Sierra de Segura de testimonios romanos. Cierto que existen lápidas funerarias, pero en la actualidad ya han aparecido testimonios de habitación como es la villa romana en Arroyo del Ojanco y, sobre todo, de circulación a través de estas vías que pueden estar hoy en día ocultas en la mayor parte de recorrido pero que nos dejan los vestigios de algunos puentes, faltando por completar muchas partes de este trazado alternativo que estamos postulando. Queda por dilucidar la duda que nos planteábamos sobre la continuación de esta ruta una vez dentro de la provincia de Granada. Se da por repetido lo indicado de la vía que atraviesa a los pies del puerto de la Losa, el llamado barranco Conejero, que flanquea el macizo de La Sagra y que da acceso a Huéscar y la llamada Hoya de Baza. Allí, desde la antigua Basti, el acceso a Cartago sería fácil.


viernes, 14 de enero de 2022

PEÑOLITE Y SUS TORRES.

EL CASTILLO DE PEÑOLITE

Por José Ant. Molina Real

Son muchos los restos arqueológicos que se encuentran en nuestra Sierra de Segura, y los datados en la época musulmana adquieren notable consideración. Su estado de conservación es diverso y variado, presentando algunos una magnífica planta después de una, más o menos, aceptable rehabilitación como en Segura de la Sierra y Hornos; en otros casos el estado es ruinoso o incluso los restos son poco significativos siendo las referencias históricas las únicas que nos anuncian y concretan la existencia de alguna construcción o fortificación y su lugar de ubicación. Este es el caso que nos ocupa, y aunque su estado de deterioro es notable, intentaremos poner en relevancia el llamado Castillo de Peñolite, restos de una fortaleza que popularmente es conocida como las Torres.

Vista aérea de las Torres de Peñolite

Estos restos de una importante construcción defensiva almohade se sitúan en la ladera de un cerro situado al noroeste de la aldea de Peñolite y a unos 4 km. al sur de Puente de Génave se encuentran las denominadas Torres de Peñolite, justo al lado del curso del Arroyo de Peñolite que después llevará sus aguas al río Guadalimar. Las estructuras están emplazadas en la Cortijada del Castillo, entre Jamileros y el Prado del Peñón, a 740 metros sobre el nivel del mar y a unos 600 metros de la localidad de Peñolite. Es evidente que esta construcción de planta cuadrangular tendría una función residencial con lienzos de muralla que estarían flanqueadas por torres defensivas de las que en la actualidad siguen en pie tres de ellas emplazadas en las esquinas de los lados sur y oeste.

Situación respecto al núcleo urbano.(punto rojo)

A simple vista se observa, en esta construcción bastante arrasada, dos torreones y vestigios del tercero que han sido aprovechados para pared maestra del caserío actual, mientras que de los lienzos de muro que unían las torres han quedado pocos restos y éstos muy deteriorados, situados aprovechando una pequeña planicie en un promontorio abierto al norte que domina el valle que el Arroyo de Peñolite ha formado, abierto al paso histórico entre Andalucía y el Levante español conocido tradicionalmente como Camino de los Cartagineses y que comunicaba Cástulo con Cartago Nova desde la época prerromana.

Castillo de Peñolite

Si tenemos que hablar de sus características constructivas, diremos que son de planta similar a las llamadas de Santa Catalina en el término municipal de Orcera. Su esbeltez se contempla en la torre que mejor se conserva, suponiendo que las otras tres conservarían las mismas características, que presenta planta rectangular de unos 4,5x4 mts. aproximadamente de lado teniendo una estructura tronco-cónica altura estimada de unos 14 mts., careciendo oportunidad de conocer si estaban almenadas. Los torreones se dividen en cuatro cuerpos, de los que el inferior, de casi dos metros de altura tiene apariencia maciza, pero se puede especular que en alguna de las cuatro torres iniciales podría estar habilitado para utilizarse como aljibe; de esta forma el acceso siempre se producía desde el segundo cuerpo de cada torre formando, los tres cuerpos restantes, cámaras adinteladas separadas por alfajía de vigas de madera que se apoyaban en los huecos de los zócalos producto del estrechamiento en altura, debiendo recibir una escasa luz a través de saeteras vaciadas hacia el interior. Las torres están construidas con tapial de calicanto, aunque con mucha piedra en su mezcla lo que aceleró su pronto deterioro. Los retos de estas tres torres nos indican que el recinto, que era cuadrangular, tendría una superficie de 470 mts. cuadrados (30 x 15,6), siendo el tapial y una cuarta torre desaparecida construida bajo las mismas técnicas que las anteriores.

Torre lateral

No se tienen referencias históricas de la existencia de un núcleo de población que justificase la existencia del castillo, puesto que la aldea actual es muy posterior, por lo que los especialistas estiman que pudo tratarse de un castillo-refugio almohade. Es decir, por las características comentadas se trata de una obra musulmana de época almohade del siglo XII, seguramente emparentada con los fortines camineros que vienen a ser imitaciones de obras romano-bizantinas del Norte de África y que eran utilizadas, probablemente, de protección de las numerosas alquerías, las llamadas “quras” dispersas que había en la zona y que eran morada de labriegos y pastores que ocupaban las tierras próximas de la vega del Arroyo de Peñolite y del cercano valle del Guadalimar. Controlaría, junto con el Castillo de Altamira, el Castillo de Valdemarín y el Castillo de la Espinareda, el paso hacia la zona interior de la sierra desde el pasillo de Levante.

Resto de lienzo de muralla.

No existen referencias a Peñolite como núcleo de población en fuentes musulmanas, pero las Relaciones Topográficas de Felipe II de 1575 señalan la existencia en Peñolite de un despoblado:

“…en el término desta villa de Sigura, ay muchos edefiçios ansy de torres como de casas fuertes, ay sitios de poblaciones antiguas como por ellos parece, que son una población antigua que se llama Peñolite, questá dos leguas de Sigura la parte del poniente.Aqui ay una torre fuerte de calicanto, algo cayda. Parece aver seydo grande edefiçio e población. La causa porque se despobló no se sabe, más de que por ser esta tierra estrecha de toda cosecha, no sufre tantas poblaciones.”

Preámbulo de las Relaciones Topográficas de Felipe II

Al igual que las aldeas de sus alrededores, tras la conquista cristiana perteneció a la Orden de Santiago y, por lo tanto, a la Encomienda de Segura de la Sierra. El señorío de los santiaguistas en Segura dependió del Reino de Murcia entre 1507 y 1748, tras segregarse del de Jaén y esta situación se prolongaría durante toda la Edad Moderna hasta la formación, ya reciente, de la provincia de Jaén. Sea como sea, el paso de los años y del tiempo han ido socavando sus cimientos y el deterioro del edificio se ha ido acrecentando, siendo manifiesto a la vista de lo ruinoso del conjunto en el que se aprecian desplomes recientes y paños de muro muy inestables que requieren labores urgentes, que sólo se han acometido en la consolidación de una de sus torres a partir de su declaración como BIC (bien de interés cultural) por resolución de 25 de junio de 1985.