jueves, 20 de junio de 2013

ESTE MINISTERIO HA TENIDO A BIEN......





Recuperamos en el blog otro documento que podríamos considerar histórico para nuestro pueblo. Se trata de una orden emanada desde la presidencia del gobierno y que fue publicado en la Gaceta de Madrid, lo que hoy en día sería el Boletín Oficial del Estado, hace ya 80 años.




Hace referencia a la necesidad de proveer al nuevo municipio de Puente de Génave de un juez que se haga cargo del juzgado de nueva creación dependiente del de primera instancia de Orcera. El dictamen viene ejercido desde el Ministerio de Justicia en Madrid por orden del subsecretario de justicia, Leopoldo G. Alas Argüelles, hijo del famoso escritor español y autor de “La Regenta” Leopoldo Alas “Clarín”, quien ordena abrir proceso al Presidente de la Audiencia de Granada, a la que pertenecía en época de la 2ª República todo el territorio de la Sierra de Segura.
En este documento, realizado en plena II República Española, se deja constancia de un paso más hacia la consolidación administrativa de nuestro pueblo, diferenciada del municipio de La Puerta de Segura, del que se había segregado a principios del año 1933.








José Antonio Molina Real

miércoles, 12 de junio de 2013

A GOLPE DE HOZ Y AZADA.


Nuevamente queremos reproducir en el blog un artículo de un querido paisano que ha llegado a nuestro poder. Aunque se trata de un artículo publicado hace ya tiempo conserva todos los ingredientes que le permiten considerarlo como de total actualidad. Pues son de total actualidad las inquietudes que todo hombre del campo muestra, año tras año, por la suerte que correrá su futura cosecha. El título hace referencia a una frase muy repetida en nuestro pueblo que muestra claramente que los agricultores también se la juegan, como los toreros, en su trabajo sacrificado y silencioso. 


                              "AGRICULTOR, QUE NO TORERO"...

Paisanos y amigos:
Pronto va a comenzar una época en la que muchos campesinos de la España rural, sacarán a sus santos y patrones en procesión, entonarán plegarias y vivas para que la climatología acompañe la cosecha y celebrarán fiestas en su honor.
Nosotros, en el Puente, honramos a un santo humilde, labrador, un genuino representante de los hombres y mujeres que viven de la agricultura, la actividad primaria y más noble de todas, la de aquellos que mantienen una encarnizada lucha con la tierra, la de los que todas las mañanas, de madrugada, escrutan al cielo esperando la llegada de una nube que anuncie una benefactora lluvia, la de los que padecen de insomnio hasta que el sol dora sus espigas, ennegrece sus aceitunas y madura sus frutas y hortalizas, la de quienes, pasando permanentes penalidades, incontables fatigas, nos proporcionan los imprescindibles alimentos.
Y no viene mal que así sea una vez más, pues hay que recordárselo permanentemente a los urbanitas, a los que tienen prisa por enriquecerse, a los poderosos y sus desplantes, a los olvidadizos complacientes, a aquellos en definitiva que no valoran la cuna de sus mayores, casi todos procedentes del campo, labradores, agricultores.
Eugenio D'ORS escribió: “Estreché su mano de sarmiento”. Unas manos que sin duda serían ásperas, encallecidas del tacto con la tierra y la hierba, de las quemazones del sol, la dureza del frío serrano y la humedad compañía del sudor en el estío. Manos que empuñaron azadas y hoces, arriaron caballerías y arrancaros malezas y espinos. Manos torpes para manejar papeles y legajos, pero manos que saben plantar árboles, arrimar piedras para evitar el declive de una ladera, levantar una acequia y hacer un vergel o criar amorosamente un corderillo. Manos que, por el contrario acarician con mimo la piel de una guapa mujer o de un precioso y sonrosado niño...
Nunca estuvo a vuestro lado la pluma, ni la espada, amigo agricultor. Por eso, nosotros, paisanos y amigos del Puente, que sí sabemos del sufrimiento y angustias del trabajador del campo, recordamos y utilizamos con asiduidad la frase de “agricultor, que no torero”, que repetidamente decía mi padre y que da título a este artículo y pedimos a San Isidro que siga intercediendo en favor de quienes manejando la hoz y la azada, la horca y el legón, la vara, la esportilla o el tractor desempeñan una función hermosa y absolutamente necesaria.
PEDRO RUIZ AVILES

sábado, 8 de junio de 2013

Sin ánimo de crear polémica. . . La Promesa


Recuperamos en el blog una publicación efectuada a nivel local a principios de los años noventa en la que se dejaba constancia del tratamiento inadecuado y la repercusión que habían tenido, para nuestro río, las obras de construcción del colector de aguas residuales. No pretendemos volver a despertar un tema que parece zanjado, ya que somos conocedores que estas obras desataron cierta polémica en su momento, sólo transcribir un artículo de Blas Ruiz Carmona en el que se reflejan las inquietudes y el sentir de gran parte de la ciudadanía en aquel momento

LA PROMESA

Había decidido, hace ya algún tiempo, no volver a hablar ni a escribir nada sobre el tema de la destrucción del roquedal sito en el lugar conocido por todos como “El Zurrión”. Confieso que, a fuerza de clamar en el desierto, me había cansado de la situación por lo que estimé conveniente, y por lo que a este tema concreto se refiere, retirarme a mis cuarteles de invierno.

Si vuelvo aquí a retomar la cuestión es por dos razones, a saber: en primer lugar para atender la amable invitación que el alcalde me ha hecho para participar en este boletín especial; y en segundo término, para que los vecinos del pueblo tengan constancia de un detalle que, a buen seguro, muchos de ellos ignoran.


El detalle es el siguiente: en Febrero de 1991, y gracias a las gestiones realizadas por Pablo García González, participé en el programa radiofónico “Al cabo de la calle”, que por aquel entonces dirigía Manolo Ferreras en radio 1 de Radio Nacional de España. En el transcurso de aquel programa tuve la oportunidad de cambiar opiniones con Jesús Morientes, ingeniero jefe de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir. El citado cambio de impresiones fue brusco y hasta desagradable. Entre otras cosas porque Jesús Morientes  debió confundirme con algún ecologista militante o con algún político belicoso. Pero no es este el tema que aquí nos ocupa.

Lo que verdaderamente quiero dejar claro aquí es que en aquel programa, Jesús Morientes afirmó que él se había comprometido ante la entonces alcaldesa del pueblo en el sentido de que, cuando concluyeran las obras de los colectores, se iba a reconstruir el roquedal; ese roquedal que había sido sensiblemente dañado para extraer de él piedras con las que construir los muros de los colectores.

Las obras de los colectores con aguas residuales de La Puerta de Segura y Puente de Génave deben de estar tocando su fin, ya que el tramo más difícil de la obra, que era el que implicaba que los tubos atravesaran  el Puente Viejo, ya se ha iniciado. Por eso quiero aprovechar esta colaboración para pedirle públicamente al Alcalde, David Avilés, que haga todo lo posible para que cuando las obras terminen, el roquedal se quede también reconstruido y con una piedra de características similares a la que antes tenía.

Y ello en base, fundamentalmente,  a la promesa que Jesús Morientes hizo a la anterior alcaldesa, que era tanto como comprometerse ante el pueblo.


Es verdad que ese paraje tan bonito que teníamos lo hemos perdido para siempre, entre otras cosas porque ese bodrio de cascada artificial que han colocado en el río impedirá que el agua del Guadalimar se despeñe como antes, juguetonamente entre las rocas. Pero si el roquedal se reconstruye, al menos habremos conseguido que la configuración de las piedras nos recuerde como fue ese paraje natural, algún día que no está tan lejano en el tiempo.

Y ahora sí; ahora juro que no volveré a salir más a la palestra con el dichoso tema de las obras del río. No pretendo echarme flores de ningún tipo; pero me alejo del tema con la satisfacción de haber cumplido con mi deber. No en vano yo fui el primero que denunció la atrocidad a la anterior alcaldesa, gracias a la cual la destrucción del roquedal se paralizó. Con posterioridad he sacado varias veces el tema en la prensa provincial e incluso conseguí que ciertos colectivos ecologistas se interesaran por la situación. No sé si habrá merecido la pena, pero confieso que me queda la satisfacción de haber cumplido con las obligaciones que tengo, como ciudadano de este pueblo, y como ente de la naturaleza.

BLAS RUIZ CARMONA

CORRESPONSAL DIARIO “JAEN”